Caminar por Logroño durante las fiestas de San Bernabé es una experiencia inmersiva en la época renacentista que nos traslada a ser logroñeses de 1521 con las tropas francesas sobre nuestras murallas. Esto no es fruto de una casualidad, es el resultado de un conjunto de voluntarios que desde hace más de 15 años han trabajado porque la ciudad rinda homenaje y recuerde a los que un día lucharon por Logroño.
Dos de los responsables más directos de que las fiestas sean como las conocemos a día de hoy son las dos asociaciones que trabajan todo el año por ello: Héroes del Revellín y Guardias De Santiago. Estas dos formaciones transformaron a Logroño en una época renacentista. «Hasta el 2008 San Bernabé solo era el pan y el pez y unas pocas peñas», esclarece Santiago, presidente de Héroes de Revellín.
Sin embargo, la curiosidad de un grupo de ciudadanos de Logroño hizo que en el 2009 conformaran una asociación con el propósito de «trasladar los actos históricos, desde el rigor, a la población logroñesa». Es por ello que uno de los principales retos que asumieron fue crear los trajes históricos de la guardia de Carlos V: «Al principio el ayuntamiento alquiló los trajes. Pero en la época de Tomás Santos, que quería impulsar estas fiestas, el consistorio pagó cursos para hacer trajes con criterios históricos a los voluntarios».

Ese fue uno de los puntos de partida de la primera asociación que impulsó este movimiento. El reto: desmontar los mitos creados de esas épocas. «Hemos hecho años de investigación sobre las tropas, el asalto a la ciudad, ect. Además, los trajes están inspirados con un rigor exhaustivo gracias a las litografías que se encuentran en el museo de Hermitage, de San Petersburgo, de la coronacion de Carlos V en 1530», explica.

Lámina de los guardias de Carlos V
De esta manera, la ciudad de logroño ha ido asumiendo poco a poco la importancia histórica por la que se celebran las fiestas, aunque el trabajo de estas asociaciones va mucho más lejos. Antes, durante y después de las fiestas, Héroes del Revellín, realiza actividades en colegios, exposiciones o conferencias con las que transmiten esos valores históricos: «Este año hemos pasado por todos los colegios de la ciudad enseñándole a los niños la importancia de estas fiestas y los mitos y verdades sobre ellas. También presentamos libros o realizamos conferencias».
Cinco años después, la ciudad sumó otra asociación que complementaría el panorama y aportaría más actos y representaciones durante sus fiestas. Chechu es el presidente de Guardias De Santiago y confiesa que esta formación surgió de la «necesidad de darle más importancia a las fiestas patronales».
En 2014 cerca de 200 socios conformaban parte de las representaciones y espectáculos con los que ambientaban la ciudad en esos días: «Hoy en día nuestro número de socios es más bajo sumando un total de 137 socios». Entre los acontecimientos que añadieron al programa se incluyen el juramento a la Virgen de la Esperanza, el Concejo abierto o las batallas que hacen en colaboración con Héroes De Santiago.

Asociación Guardias De Santiago
En la misma sintonía que el otro grupo de recreacionistas, este año han impulsado los juegos colegiales renacentistas, donde clases enteras de alumnos de primaria han podido competir jugando a juegos tradicionales y medievales. «Esta actividad nos permite acercarnos a una población mucho más joven y que puedan aprender y disfrutar de estas fiestas también», asegura Chechu.
Ambas asociaciones aseguran que «están mejor que en otros años». Como punto de partida, muchos trajes de los voluntarios ya son propios y no alquilados. Por otro lado, el contexto histórico y cultural es mucho más fidedigno a la historia real, con pequeñas licencias teatrales, lo que permite a la gente meterse mucho más en la historia y vivirlo con más emoción.
Cuentas pendientes
Pese a los avances que durante más de 15 años han hecho estas formaciones, las dos llegan a la misma conclusión: «Aún queda mucho por hacer». Por un lado, Chechu, cree que las fiestas están «estancadas», y asegura que «la situación no mejorará si no cuentan con su opinión para realizar los actos y el programa de fiestas».
En igual sintonía, Santiago, cree que los voluntarios en estas fiestas en el «pilar fundamental» y es por ello que necesitan muchos más. Para ello, las Instituciones «tienen que valorar mucho más nuestro trabajo. No durante los meses previos, sino durante todo el año». Otro pilar fundamental para Santiago es la creación de atrezo exclusivo de San Bernabé para la ciudad: «Necesitamos hacer como Calahorra e invertir en material para nuestras fiestas. Nos hacen falta escenificar las cuatro puertas de Logroño, tener un cañón de época de verdad, entre otras cosas».
Todo ello para seguir consolidando una fiesta que crece a pasos pequeños, pero constantes. Porque hacer 17 años las fiestas patronales de Junio se relegaban a un par de actos reseñables y, a día a de hoy, gracias al esfuerzo de estas asociaciones podemos conocer nuestro pasado y sentirnos orgullos de los que un día defendieron nuestras raíces.


