Un grupo de vecinos de la calle Lardero ha salido al paso del comunicado difundido por la autodenominada Comisión Permanente de la Asamblea de Vecinos de la calle Lardero para desmarcarse de las críticas a la reurbanización de las calles Lardero y Vitoria y asegurar que ese colectivo «no representa» al conjunto del vecindario.
En un escrito, los firmantes cuestionan tanto la representatividad de dicha comisión como las afirmaciones realizadas sobre el desarrollo del proyecto y el resultado de las obras.
Según explican, las cerca de 500 firmas recogidas hace meses en un establecimiento de la zona tenían como finalidad reclamar la reparación de los numerosos reventones registrados en la calle y del cableado eléctrico afectado por las ratas, problemas que, aseguran, se arrastraban desde el anterior mandato municipal pese a la existencia de informes técnicos que advertían del deterioro de las infraestructuras.
Los vecinos afirman que aquellas firmas también respaldaban la petición de una renovación integral de la calle, pero niegan que sirvieran para otorgar representación a ninguna «comisión permanente vecinal». En este sentido, sostienen que el grupo crítico está integrado por «unos pocos» vecinos y le atribuyen una actuación «con evidentes intereses partidistas».
Frente a las críticas difundidas tras la finalización de las obras, los firmantes defienden que el proyecto ha sido «consensuado en líneas generales» con los residentes y consideran que, más allá de las preferencias personales sobre determinados aspectos del diseño, el resultado supone una mejora evidente respecto a la situación anterior.
«Lo que resulta innegable es que la calle está muchísimo mejor que hace un año», señalan, antes de afirmar que los trabajos «se han ejecutado con rigor» y que tanto comerciantes como vecinos están «muy satisfechos» con la actuación.
En su escrito recuerdan también el estado previo de la vía, con baldosas deterioradas que dificultaban el tránsito peatonal, y destacan que, tras las elecciones municipales, el concejal del distrito se comprometió públicamente a ejecutar la obra por tratarse de una actuación urgente.
Por último, los firmantes piden al grupo que ha criticado la reurbanización que deje de hablar «en nombre de todos los vecinos» y que, si desea expresar su desacuerdo con el proyecto, lo haga exclusivamente «a título personal» y no como representante del conjunto de la calle.


