El Colegio Oficial de Enfermería de La Rioja (COER) ha condenado el episodio de amenazas e intento de agresión sufrido por dos enfermeras, dos médicos y un celador en el Centro de Salud de Arnedo, además de las amenazas recibidas posteriormente por Técnicos de Emergencias Sanitarias y profesionales de Urgencias del Hospital San Pedro durante el traslado e ingreso del paciente implicado.
La entidad ha trasladado su apoyo y solidaridad a todos los profesionales afectados y ha reiterado que «ninguna agresión, amenaza, insulto o intimidación puede considerarse parte del ejercicio profesional». En este sentido, ha defendido que las enfermeras y el conjunto del personal sanitario deben poder desarrollar su trabajo en un entorno seguro y ha advertido de que no puede normalizarse la violencia en el ámbito asistencial.
El COER ha hecho un llamamiento a denunciar cualquier agresión, ya sea física, verbal o psicológica, al considerar que cada denuncia contribuye a combatir la normalización de estos comportamientos y ayuda a prevenir nuevos casos. La organización sostiene que cada episodio que no llega a denunciarse supone una oportunidad perdida para actuar frente a este problema.
Asimismo, el colegio profesional ha reclamado un refuerzo de las medidas preventivas y de protección en los centros sanitarios. Entre sus propuestas figuran aumentar las plantillas, especialmente en los servicios con mayor presión asistencial, mejorar los dispositivos de seguridad, implantar protocolos de actuación más ágiles, ofrecer formación específica en prevención y desescalada de conflictos y adaptar los espacios para incrementar la seguridad tanto de profesionales como de pacientes.
La organización también ha recordado a los colegiados que pone a su disposición asesoramiento jurídico especializado, cobertura de defensa jurídica frente a agresiones, amenazas o coacciones y el programa de apoyo psicológico «Cuidando-nos» para atender el impacto emocional que puedan generar este tipo de situaciones. Además, anima a comunicar cualquier incidente para incorporarlo al Observatorio de Agresiones.
Por último, el COER ha difundido una serie de recomendaciones dirigidas a las enfermeras, entre ellas no normalizar la violencia, utilizar los recursos de apoyo disponibles, denunciar las agresiones, comunicar situaciones de riesgo y recurrir de inmediato a las fuerzas de seguridad en caso de peligro inminente.


