La Rioja no cuenta en su territorio con ninguno de los cincuenta radares que más multas impusieron en España durante el pasado 2025, pero los cinemómetros de la comunidad siguieron generando una importante recaudación en forma de sanciones económicas. En concreto, las multas por exceso de velocidad han supuesto unos ingresos de 3.439.637 euros, un 19,4 por ciento menos que los 4.267.821 euros obtenidos el año anterior.
Los datos, recopilados por Automovilistas Europeos Asociados (AEA), reflejan además que los ingresos totales por sanciones de tráfico en La Rioja también han descendido. La provincia ha pasado de recaudar 7.838.070 euros en 2024 a 7.537.045 euros en 2025, lo que representa una reducción del 3,84 por ciento.
El descenso riojano contrasta con la tendencia nacional. Según el informe de AEA, la Dirección General de Tráfico ha alcanzado un récord de recaudación por multas de velocidad, con 246,8 millones de euros, un 14 por ciento más que el ejercicio anterior. La organización atribuye este incremento principalmente a la puesta en funcionamiento de nuevos dispositivos de control, más que a un aumento de la indisciplina de los conductores.
En cuanto a los radares más activos, ninguno de los situados en La Rioja figura entre los cincuenta que más denuncias han tramitado. El ranking está encabezado por el radar del kilómetro 326 de la A-7, en la provincia de Valencia, con 90.766 denuncias, seguido por otro situado en la CV-905 de Alicante, con 72.557, y por el del kilómetro 127 de la A-15, en Navarra, con 67.445 denuncias.
AEA sostiene que solo 50 de los más de mil radares desplegados por la DGT concentraron 1,34 millones de denuncias durante el último año y cuestiona que la mayor parte de estos dispositivos se sitúen en autopistas y autovías, cuando la mayoría de los accidentes mortales se producen en carreteras convencionales. Por ello, la asociación reclama una revisión de la política de ubicación de los cinemómetros para reforzar su carácter preventivo frente al recaudatorio.


