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Al Este o al Oeste: el rompecabezas que decidirá el futuro de la UD Logroñés

La cuenta atrás para la temporada 2026-2027 ya ha comenzado en Primera Federación, pero todavía hay una incógnita fundamental por resolver: la composición de sus dos grupos. La UD Logroñés ya sabe que volverá a competir en la tercera categoría del fútbol español después de su agónico ascenso en Matapiñonera, pero aún desconoce si deberá mirar hacia Galicia, Asturias y Castilla y León o si, por el contrario, su horizonte estará en Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia y Baleares.

La explicación es sencilla: la categoría todavía no está cerrada. De los 40 participantes, 38 tienen ya asegurada su presencia, pero faltan por resolverse las dos eliminatorias de ascenso a Segunda División. El Zamora se enfrenta al Sabadell y la Ponferradina al Celta Fortuna. De esos cuatro equipos, tres pertenecen al actual Grupo 1 y uno al Grupo 2, una circunstancia que condiciona cualquier reparto posterior.

La Federación Española de Fútbol no realiza el sorteo de grupos de forma aleatoria. Existen varios criterios que históricamente se intentan respetar. El primero es equilibrar los equipos descendidos desde Segunda División. Este verano han caído cuatro clubes con peso específico: Cultural Leonesa, Mirandés, Huesca y Zaragoza. Dos deberían acabar en cada grupo.

También se busca repartir de forma equilibrada los recién ascendidos desde Segunda Federación. Son diez: Fabril, Ourense, Real Unión, UD Logroñés, Sant Andreu, Rayo Majadahonda, Coria, Extremadura, Real Jaén y Águilas.

A ello se suma el reparto de los filiales. Real Madrid Castilla, Atlético de Madrid B, Athletic Club B, Villarreal B y Fabril tienen asegurada su presencia, mientras que el Celta Fortuna aún pelea por subir a Segunda. Si los vigueses no logran el ascenso, habrá seis filiales en la categoría. Si lo consiguen, serán cinco. Y cada movimiento obliga a rehacer el puzle.

Por último, aparece un factor que suele resultar decisivo: la distancia geográfica. La Federación intenta minimizar desplazamientos y construir grupos razonablemente coherentes sobre el mapa, aunque sin aplicar una división estrictamente norte-sur o este-oeste. Por ejemplo, históricamente La Rioja siempre ha ido de la mano con los equipos vascos, circunstancia que parece clara se volverá a repetir de cara a la  próxima temporada.

Sin embargo, la división norte-sur parece descartada desde el momento en que los cuatro descendidos proceden del norte peninsular. Repartir Cultural, Mirandés, Huesca y Zaragoza obliga a dibujar una frontera diferente. Además, hay que tener en cuenta que el Huesca ha solicitado no ir en el mismo grupo que el Real Zaragoza. Aunque una cosa es pedirlo y otra bien distinta conseguirlo.

Opción A: la división más limpia si asciende el Sabadell

Es la que muchos consideran más probable si determinados resultados acompañan en las finales de ascenso. La línea divisoria atraviesa España de suroeste a noreste y permite mantener juntas a la mayoría de comunidades autónomas.

En este escenario, la UD Logroñés competiría en el Grupo 1 junto a equipos del norte y del oeste peninsular. Quedarían encuadrados ahí los siguientes clubes: Fabril, Racing de Ferrol, Pontevedra, Ourense, Lugo; Real Avilés; Cultural Leonesa, Unionistas, Mirandés; Coria, Cacereño, Mérida, Extremadura; Barakaldo, Arenas, Bilbao Athletic y Real Unión. Serían 18, a los que se sumarían la Ponferradina o el Celta Fortuna como perdedor de una de las dos finales por el ascenso a Segunda División, además del Zamora en caso de no ascender ante el Sabadell.

El Grupo 2 reuniría a los conjuntos del este y sur: Real Zaragoza, Huesca, Teruel, Sant Andreu, Europa, Nástic, Villarreal B, Ibiza, Hércules, Real Murcia, Cartagena, Águilas, Real Jaén, Antequera, Torremolinos y Algeciras. Con el Sabadell ascendido a Segunda serían 16 equipos. Y los cuatro equipos de Madrid competirían en la zona este de la Primera Federación para hacer un total de veinte equipos.

La principal ventaja es que apenas obliga a romper bloques territoriales y mantiene un reparto bastante equilibrado de descendidos, ascendidos y filiales.

Opción B: sin extremeños y con menos kilómetros si gana el Sabadell

La segunda hipótesis para la UD Logroñés subiría un poco la frontera, que acabaría en Salamanca para jugar contra Unionistas, dejando al otro lado en el Grupo 2 a los equipos extremeños. En este Grupo 1 irían los equipos vascos, el riojano, los castellano y leoneses, el asturiano, los gallegos y los cuatro madrileños. Serían, por tanto: Racing de Ferrol, Fabril, Pontevedra, Lugo, Ourense y Celta Fortuna o Ponferrada (en la final por el ascenso). Estaría el Real Avilés, la Cultural, el Unionistas, Mirandés, Barakaldo, Bilbao Athletic, Real Unión, Arenas, Logroñés, Rayo Majadahonda, Atlético B, Real Madrid B y Alcorcón. 19 que serían 20 si el Zamora no asciende ante el Sabadell. En el Grupo 2 quedarían: Coria, Cacereño, Mérida, Extremadura, Algeciras, Antequera, Torremolinos, Real Jaén, Aguilas, Real Murcia, Cartagena, Hércules, Villarreal B, Teruel, Zaragoza, Huesca, Nástic, Sant Andreu, Europa e Ibiza.

Opción C: la UD Logroñés mira al Mediterráneo si asciende el Zamora

Existe una tercera posibilidad que llevaría a la UD Logroñés a jugar en la franja del Mediterráneo. En ella, La Rioja quedaría integrada en el Grupo 2 junto a Aragón, Cataluña, Comunidad Valenciana, Islas Baleares y Murcia, interpretando de nuevo Madrid un papel de bisagra para cuadrar los grupos.

Sería un cambio relevante para la UD Logroñés, que pasaría a tener desplazamientos habituales hacia Tarragona, Castellón, Villarreal, Ibiza, Murcia o Alicante. Esta alternativa gana fuerza en algunos escenarios concretos si los ascensos finales obligan a recolocar equipos madrileños y equilibrar el número de filiales y recién ascendidos.

No rompería la unidad del País Vasco con La Rioja aunque sí dejaría en el Grupo 1 al Mirandés. Quedaría así: Barakaldo, Arenas, Bilbao Athletic, Real Unión, Logroñés, Huesca, Zaragoza, Teruel, Europa, Sant Andreu, Nástic, Villarreal, Ibiza, Hércules, Cartagena, Real Murcia, Águilas. Serían 17. Uno más si el Sabadell pierde la final, y dos equipos madrileños acabarían en este lado de la competición.

Los otros dos irían al nuevo Grupo 1, junto a Racing de Ferrol, Fabril, Lugo, Pontevedra, Ourense, Real Avilés, Cultural, Unionistas, Mirandés, Coria, Cacereño, Mérida, Extremadura; Real Jaén, Antequera, Torremolinos, Algeciras. 19 equipos, más el perdedor de la eliminatoria entre el Celta Fortuna y la Ponferradina.

Una quincena para resolver los dos grupos

Hasta que no se resuelvan las dos finales por el ascenso a Segunda División, cualquier composición es provisional. Lo único seguro es que la UD Logroñés se encuentra exactamente en una de las zonas fronterizas del mapa de Primera Federación.

Ni es claramente un equipo del oeste ni claramente uno del este, y la separación norte y sur queda descartada al bajar cuatro equipos que bien pudieran estar ubicados en la franja norte de la Primera Federación. Por tanto, la ubicación geográfica unida a su condición de recién ascendido, convierte a la UD Logroñés en uno de los clubes más expuestos a los ajustes de última hora, solo superado por los conjuntos madrileños.

Por eso, mientras los blanquirrojos celebran todavía su regreso a Primera Federación, en los despachos y en las redes sociales se sigue con atención lo que ocurra en Zamora, Sabadell, Ponferrada y Vigo. Porque, aunque parezca extraño, el primer rival de la próxima temporada podría empezar a decidirse mucho antes de que ruede el balón.

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