La protesta por el examen de Matemáticas de la PAU en La Rioja ha llegado este lunes hasta la puerta del Rectorado de la Universidad de La Rioja. Estudiantes de diferentes centros de la comunidad se han concentrado para mostrar su disconformidad con una prueba que consideran «desproporcionada», lejos de los modelos trabajados durante el curso y decisiva para conseguir determinadas notas de corte. La movilización se produce después de que en los últimos días alumnos, familias y docentes hayan empezado a organizarse para reclamar una revisión de lo ocurrido.
Las quejas se centran en la dificultad general del examen, pero también en la forma en la que se plantearon algunos ejercicios, especialmente en los bloques de optimización y matrices. Los estudiantes insisten en que no se trató de una prueba exigente sin más, sino de un examen «atípico» que no se parecía a los modelos oficiales ni a los ejercicios practicados en clase. «Me parece que gente que seamos de sobresaliente estemos dudando de si llegamos al aprobado debería darles vergüenza», aseguraba María, alumna del IES Escultor Daniel. «Encima dicen que está dentro de los criterios cuando el modelo que pusieron no tenía nada que ver». La realidad es que lo sucedido afecta especialmente a los alumnos más brillantes que buscan una nota alta para acceder a determinados grados.
El malestar, según los alumnos, fue inmediato entes, incluso, de salir del examen. «Cuando acabé me puse a llorar, igual que todo el mundo. No he visto tanta gente llorando nunca a la vez». A su juicio, hubo ejercicios que no habría sabido resolver «aunque hubiera tenido tres semanas más», porque no los había encontrado «en ninguna selectividad anterior». Por eso, los estudiantes no piden únicamente la anulación de una pregunta concreta, sino que se revise el criterio de corrección. «Ha sido en general la dificultad del examen. Igual se puede cambiar algún criterio, que si has llegado a tal planteamiento te cuente casi todo el ejercicio, porque si no, no llegamos ninguno».
La preocupación principal está en las notas de corte. A muchos de los alumnos afectados les pondera Matemáticas para acceder a las carreras elegidas. «Si no aprobamos, no cuenta y no vamos a llegar a pesar de tener muy buenas notas en el resto de asignaturas y en Bachillerato».
A la concentración también han acudido familias. Raúl, padre de una alumna del IES D’Elhuyar, ha explicado que el problema no afecta solo a la posibilidad de estudiar en La Rioja, sino al acceso a cualquier universidad pública. «Tenemos una circunscripción única en toda España y los exámenes en cada comunidad autónoma se elaboran de distinta manera», ha indicado. En su opinión, si en otras comunidades el examen ha sido más asequible, los alumnos riojanos parten en desventaja. «A los nacidos en 2008 en La Rioja les han hecho una faena gorda».

El padre ha insistido en que el examen contenía varios ejercicios con planteamientos «bastante desastrosos» y que el tiempo disponible fue insuficiente para resolverlos. «De las cinco preguntas, hay tres que, según los alumnos, tenían un planteamiento muy complicado. Se tardó muchísimo tiempo en poder contestar en un examen de hora y media, y eso ha sido definitivo», ha señalado. «Hubo alrededor de 70 alumnos que se levantaron sin intentarlo». También ha advertido de las consecuencias económicas para las familias: «Hay quienes no pueden asumir el coste de una privada, o tendrían que endeudarse si quieren que sus hijos tengan posibilidades».
Entre las alumnas presentes ha estado también Edurne, de Santo Domingo, que quiere estudiar Medicina. Su sensación tras la prueba es de clara desventaja respecto a otros estudiantes. «Me parece que el examen ha sido muy inapropiado y bastante atípico. «Es injusto que no podamos entrar a las carreras que queremos por un único examen». Edurne asume que sus opciones, a pesar de tener una nota muy alta en Matemáticas durante Bachillerato se han complicado: «Lo veo difícil. Estoy muy disgustada. Solo pedimos que tengan en cuenta la dificultad del examen a la hora de corregir ya que es complicado que pueda repetirse».
Irene, alumna de La Laboral, también ha expresado su frustración. Su primera opción era estudiar Matemáticas en la Universidad de La Rioja, una elección especialmente significativa tratándose precisamente de esta asignatura. «A mí se me dan bien las matemáticas. Llevo todo el curso sin problemas, sacando muy buenas notas, había estudiado un montón de modelos y el modelo que dio la Universidad de La Rioja no tenía nada que ver con el examen que han puesto», ha explicado. Para ella, el examen «desfavorece a la propia gente de La Rioja» y puede hacer que la universidad pierda alumnos riojanos.
Irene ha recordado el momento en el que empezó a leer la prueba. «Leí el primer ejercicio y ya me pareció raro, pero luego descubrí que era de los más fáciles. Pasé la página, vi los otros dos obligatorios y aquello sí que no había por dónde cogerlo», ha relatado. El ejercicio de optimización, según ha señalado, no se parecía a lo trabajado durante el curso, y el de matrices le pareció «de otro mundo».
La Comisión Organizadora de la PAU en La Rioja ha defendido que el examen de Matemáticas II cumple con las características y requisitos establecidos en el marco normativo. También sostiene que los elementos curriculares, el número de preguntas y el tipo de tareas se adecuan a la duración del ejercicio. Aun así, el Departamento de Matemáticas del IES D’Elhuyar de Logroño ha registrado un escrito formal ante el consejero de Educación, Alberto Galiana, en el que solicita la revisión inmediata del diseño del examen.


