Se confirma. Hay gente que, como los licántropos, están mejor en casa desde que cae el sol. Si hace una semana los vándalos ‘la preparaban’ en la nueva estación de autobuses, siete días después se han vivido escenas similares en la Glorieta del Doctor Zubía de Logroño.
Alguien no ha encontrado mejor culminación a su noche de fiesta que volcar un puesto ambulante de castañas contra un árbol, tal y como ha denunciado este sábado la plataforma ‘Salvemos Portales’. Si hace una semana eran los viandantes quienes sufrían las molestias del ‘vuelco’, es de suponer que en esta ocasión poca gracia le habrá hecho al propietario del puesto encontrarse así su medio de vida.



