La Catedral de Calahorra y el Palacio Episcopal han reforzado su patrimonio religioso, artístico y litúrgico con la incorporación de varias donaciones que ya forman parte de sus espacios de culto y de las zonas expositivas del conjunto catedralicio. Las nuevas piezas, procedentes de particulares y entidades vinculadas a la Iglesia riojana, contribuirán tanto a la celebración de la liturgia como a la conservación y puesta en valor de uno de los principales conjuntos patrimoniales de La Rioja.
Entre las incorporaciones destacan un atril y un ambón donados por la Cofradía de San Judas Tadeo, ambos decorados con el escudo del Cabildo Catedral y ya instalados en el presbiterio. El atril se ha colocado sobre el altar para el Misal, mientras que el ambón servirá como soporte para la proclamación de la Palabra de Dios durante las celebraciones litúrgicas.

El Palacio Episcopal también ha mejorado sus espacios visitables gracias a la donación realizada por una familia calagurritana, que ha cedido seis grandes lámparas y cuatro apliques de cristal de roca destinados a varias dependencias del edificio. Estas piezas permitirán realzar la iluminación y el valor estético de las salas abiertas al público, reforzando el atractivo del recorrido histórico y monumental del conjunto episcopal.
La actuación se completa con la incorporación de un reclinatorio de especial relevancia histórica y religiosa por su vinculación con San Valentín de Berriochoa. La pieza ha sido donada por un canónigo de la Catedral, quien la recibió de las Madres Concepcionistas de Logroño. Según la tradición, el santo utilizó este reclinatorio para la acción de gracias cuando se encontraba en el oratorio particular de una familia logroñesa. Ahora pasará a exhibirse en el Palacio Episcopal, donde el dominico fue ordenado sacerdote en 1851, antes de emprender su labor misionera en Vietnam y ser martirizado en 1861. Fue canonizado en 1988 y es copatrón de Vizcaya y de la Diócesis de Bilbao.
Desde la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño y el Cabildo Catedralicio han agradecido estas aportaciones, que permiten seguir conservando y enriqueciendo el patrimonio de la Catedral y del Palacio Episcopal, al servicio tanto de la liturgia como de la difusión cultural y la transmisión del legado histórico y religioso.


