El concierto que protagoniza este sábado la Asociación de Campaneros de La Rioja con las 12 campanas históricas de la concatedral de La Redonda de Logroño trata de visibilizar la importancia que tuvo este instrumento musical en la España rural de mediados del siglo pasado y reivindicar y conservar su toque manual.
Así lo ha explicado a EFE el presidente de esta asociación, José María García Calvo, con motivo de este concierto, en el que, a última hora de la tarde de este sábado, seis campaneros de La Rioja, País Vasco y Navarra repicarán a mano las doce campanas de la concatedral, que datan de los siglos XVIII al XX.
Este recital forma parte del ciclo ‘Música en la Redonda’ y sirve también para conmemorar el primer año de la apertura al público de la torre norte de la concatedral, denominada San Pedro, ha detallado.
Estas campanas, como en la práctica totalidad de las que pueblan los campanarios en España, están mecanizadas, por lo que, para este concierto, se han adaptado con la colocación de las cuerdas para su toque manual, a fin de poder ofrecer las once partituras, que se completarán con la explicación al público de la historia de las mismas, ha informado.
El aviso a los campesinos
Una gran pantalla, colocada en la Plaza del Mercado, junto a concatedral, permitirá que los espectadores puedan visibilizar de cerca el toque de las piezas sonoras, que se han recuperado de distintos municipios, entre ellos el de Muro de Aguas, que era un toque de campesinos para avisarles de la hora de comer; y el repique de difuntos de Arnedo, entre otros.
La campana es un instrumento que ha perdurado a través de los siglos, pero ha lamentado que en las décadas de los años 50 y 60 del siglo pasado se empezaron a electrificar, dejaron de cumplir con su función y se relegaron a las llamadas a misa.

Sin embargo, ha asegurado que este instrumento tiene un repertorio muy amplio, que esta asociación trata de recuperar y documentar y que se visibilizará también en este concierto, que comenzará con ‘El ‘Angelus’ y al que seguirán, entre otras, los toques de concejo, vereda, fuego, aviso de tormenta, rogativa y el de San Cristóbal, patrón de los conductores.
En la actualidad, la Asociación de Campaneros de La Rioja trabaja en la recuperación y documentación de los toques de campanas y conservación de las mismas y uno de sus miembros, Orlando Muro, visibilizará una de sus piezas en este concierto.
Ha recordado que la campana comunicaba a la comunidad cualquier circunstancia que fuera relevante y de interés y tenía la peculiaridad de que lanzaba el mensaje a todo el mundo por igual y a la vez.

EFE/ Raquel Manzanares
Además, con la electrificación de las campanas, se perdió la figura del enejador de campanas, que era el artesano especializado en poner las campanas en su eje, un oficio tradicional documentado, al menos, desde el siglo XVI, que consistía en instalar, nivelar y centrar las campanas en el campanario.
La asociación ha tratado de recuperar este oficio, que el pasado año ya probó también en un toque de campanas en la concatedral de La Redonda, a las que les faltaba el badajo, que fue colocado y se pudo lograr recuperar su utilidad.


