La prohibición de fumar en las terrazas de bares y restaurantes ha quedado este martes un paso más cerca de convertirse en realidad. El Consejo de Ministros ha aprobado el proyecto de reforma de la Ley Antitabaco, que inicia ahora su tramitación parlamentaria en el Congreso de los Diputados con el objetivo de ampliar los espacios libres de humo y adaptar la normativa a los nuevos productos relacionados con el tabaco.
Eso sí, la decisión del Gobierno no implica que la prohibición entre en vigor de forma inmediata. El texto deberá superar ahora el debate parlamentario, donde los grupos políticos podrán presentar enmiendas antes de su aprobación definitiva.
La reforma supone la mayor actualización de la legislación antitabaco desde la entrada en vigor de la ley de 2005, que prohibió fumar en el interior de bares y restaurantes. Entre las principales novedades figura la prohibición de fumar en las terrazas de los establecimientos hosteleros, así como en playas —también las fluviales—, piscinas de uso colectivo, instalaciones deportivas, campus universitarios, espectáculos y eventos al aire libre o marquesinas del transporte público.
La futura norma también equipara el tratamiento legal del tabaco convencional al de los cigarrillos electrónicos, vapeadores, bolsas de nicotina, productos de hierbas para fumar y cualquier dispositivo asociado al acto de fumar, con independencia de que contengan nicotina. Además, restringe su venta a establecimientos especializados y endurece las limitaciones a su publicidad.
Otra de las novedades afecta a los menores de edad. Si hasta ahora tenían prohibida la compra de productos relacionados con el tabaco, la nueva ley también les impedirá consumirlos. El proyecto contempla además un endurecimiento del régimen sancionador, con multas mínimas de 200 euros que, en el caso de los menores, recaerían sobre sus progenitores o tutores y podrían sustituirse por trabajos en beneficio de la comunidad.
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha defendido que la reforma responde a la necesidad de proteger la salud pública y especialmente a la infancia y la adolescencia frente a unos nuevos hábitos de consumo que han disparado el uso de vapeadores entre los jóvenes. Según el Ministerio, el tabaquismo provoca alrededor de 50.000 muertes al año en España.
Respuesta de la Hostelería
La aprobación del proyecto ha encontrado una respuesta inmediata por parte del sector hostelero. Hostelería Riojana y Hostelería de España han mostrado su rechazo al inicio de la tramitación parlamentaria y han insistido en que la prohibición todavía no es una realidad, sino el comienzo del procedimiento legislativo.

El presidente de Hostelería de España, José Luis Álvarez, ha calificado de «absurdo» que «el país más turístico de Europa sea el que vaya a poner una prohibición a fumar en terrazas», al considerar que España recibe cerca de cien millones de visitantes al año precisamente por un modelo de convivencia en bares y terrazas favorecido por su climatología.
A su juicio, la medida no reducirá el consumo de tabaco, sino que desplazará a los fumadores a las inmediaciones de los establecimientos, donde aumentará la acumulación de colillas y otros residuos. También ha defendido que en las terrazas «predomina el respeto» entre fumadores y no fumadores y ha confiado en que durante la tramitación parlamentaria los grupos políticos tengan en cuenta el peso del turismo y de la hostelería en la economía española.
La organización empresarial sostiene además que la prohibición podría generar un efecto rebote al trasladar las reuniones de fumadores a espacios cerrados como los domicilios, incrementar la carga de trabajo de los empleados de los establecimientos y perjudicar la imagen de España como destino turístico. Según una encuesta difundida por la propia patronal, la mayoría de la población considera más eficaces las campañas de información y sensibilización que las prohibiciones directas y no ve urgente extender la prohibición a las terrazas.
El futuro de la norma dependerá ahora del respaldo que logre reunir durante su tramitación en el Congreso. Será en ese proceso donde se decidirá si la prohibición de fumar en las terrazas, una de las medidas que más debate ha generado de toda la reforma, acaba formando parte de la nueva Ley Antitabaco que marcará el siguiente paso en la regulación del consumo de tabaco y de los nuevos dispositivos con nicotina en España.


