El riojano Luis de la Fuente ha cerrado el Mundial perfecto. El seleccionador jarrero llevó a España a su segunda estrella, tras un camino magnífico, impoluto. Ocho partidos, siete victorias, un empate y únicamente un gol recibido, ante Bélgica. Un torneo impecable donde el de Haro, con sus decisiones, ha ayudado al beneficio del equipo desde incluso, antes de empezar esta Copa del Mundo. Desde su lista inicial para el torneo, que suscitó las típicas polémicas. Especialmente por las ausencias, como las de Carvajal, Huijsen o Pau Torres. 50 millones de seleccionadores, que suele decirse, pero él ha demostrado acertar en todas las decisiones importantes que ha tomado.
Tras el decepcionante empate frente a Cabo Verde (0-0), la crítica también se disparó en un país que vive al cortoplacismo. Pero Luis no se arredró y con dos triunfos ante Arabia Saudí (4-0) y Uruguay (0-1), llevó a ‘La Roja’ a los dieciseisavos. Había dudas, pero ante Austria, se disiparon con un magnífico 3-0. Gran actuación de una selección coral que ya había encontrado casi su once tipo. El ‘muro’ Unai Simón en portería; Pedro Porro, Cubarsí, Laporte y Cucurella en defensa; Rodri y Pedri en el centro del campo; Yamal, Olmo y Baena en tres cuartos y Mikel Oyarzabal, arriba.

Foto: Federación Española de Fútbol
Colocar a Mikel como ‘9’ en lugar de Morata también fue idea del jarrero y cómo no, le salió bien. El de Eibar jugaba tirado a banda, per ha demostrado ser una referencia letal. Anotó dos tantos a Arabia Saudí y otros dos a Austria en dieciseisavos. El otro gol ante los centroeuropeos fue de Pedro Porro, otro jugador impulsado por el propio seleccionador. Fue el primer gol del extremeño en un partido inolvidable para él y muestra de su crecimiento. Con ese 3-0 frente al combinado austríaco, España dio su primer gran golpe de autoridad en un torneo completamente ascendente.
En octavos, ante Portugal, Luis de la Fuente repitió el mismo once, pero el partido se complicó. La defensa lusa, muy cerrada, dificultó el ataque a una selección que no encontraba el hueco. Así que de La Fuente arriesgó desde el banquillo, con la entrada¡de Fabián, Ferrán Torres y Mikel Merino. Este trío fabricó la jugada del 0-1 en el 91′. Fabián inició la jugada, en una acción que finalizó posteriormente con un pase al hueco de Ferrán Torres y el tanto de Mikel Merino. 6 de julio, San Fermín. Chupinazo del navarro para llegar a los cuartos y nuevo acierto de un seleccionador que se ganó el respeto de la prensa internacional.

El gol de Fabián Ruiz ante Bélgica. Foto: Federación Española de Fútbol
Llegaron los cuartos y ante Bélgica, el seleccionador detectó que Pedri no estaba en su mejor momento físico y apostó por la titularidad de Fabián. Fue el único cambio respecto a octavos y de nuevo, le salió cara. Porque el andaluz, a la media hora de juego, desequilibró el marcador ante los belgas. Tras el 1-1 que anotó De Ketelaere, el encuentro se dirigía a la prórroga. Entonces, el riojano volvió a apostar por Merino, en lugar de Olmo, para la recta final. Y de nuevo, el navarro, todavía en fiestas de Pamplona, anotó su segunda diana para meter a España entre las cuatro mejores del mundo. Ya era un éxito rotundo.
El siguiente rival, temible, la Francia de Mbappé, Dembelé u Olise. La considerada como máxima favorita al trofeo. Pues bien, Luis repitió el mismo once ante Bélgica y logró una sinfonía perfecta que anuló todas las virtudes del combinado galo. De nuevo, sus decisiones técnicas, su maestría, su experiencia, fueron aplaudidas por toda la prensa especializada, nacional o internacional. Una fuerza colectiva, un equipo por encima de las individualidades, un equipo que siempre propone, que siempre ataca. Obligada a luchar ante muros defensivos, España encontró el camino al gol mediante Mikel Oyarzabal (penalti, 22′) y Pedro Porro (58′).
Y así, llegó una final para la historia, la segunda Sudáfrica dieciséis años después. Fue ante la Argentina de su alumno Scaloni, en un partido donde solo ‘La Roja’ quiso ganar y donde las ocasiones llegaron desde un lado. Los sudamericanos pararon el juego español con faltas, interrupciones, juego agresivo. Pero el equipo volvió a funcionar, volvió a crear y no sufrió ningún tiro a portería durante los más de 120 minutos de juego que duró la final. Y de nuevo, ya para coronarse, Luis de la Fuente tuvo un papel soberbio desde el banquillo. En el minuto 62, Ferrán Torres ha saltado al campo por Oyarzabal y 44 minutos después, el valenciano marcó el gol que ha valido el Mundial.

Ferrán celebra su gol en la final. / Foto: Selección Española de Fútbol
De la Fuente metió también a Pedri, a Nico Williams, a Merino, a Zubimendi y a Laporte. Pues bien, tres de esas sustituciones generaron el tanto del campeonato. Porque la jugada del gol ha arrancado en Zubimendi y después de que el cuero pasara por Lamine y Pedro Porro, el centro lo ha peinado Nico y Ferrán, dentro del área, ha escrito su leyenda para convertirse en el nuevo Iniesta. Criticado en ocasiones de forma burlesca, no podía ser otro quien cerrara el camino y agrandara la leyenda de uno de los equipos más destacados de la historia del deporte rey.
Y por supuesto, la de un Luis de la Fuente que ya es el mejor seleccionador de la historia del fútbol español. Le faltaba el Mundial y unido a su Eurocopa 2024, su Liga de las Naciones 2023 y su final perdida en penaltis en la Nations League 2025, ha construido un ciclo inmejorable en el balompié patrio. No se le puede pedir más, 39 partidos oficiales sin perder, 38 partidos invicto y un equipo inolvidable. Y lo que queda por delante.


