Parece que hubiera pasado un mundo. Y sin embargo tan solo retrocedemos hasta el verano pasado. Pero la competición y los objetivos exigen tanto, que es como si Unai Mendia llevara media vida por aquí. Ha tenido tiempo incluso para ser padre. Para separarse de su pareja deportiva, Quique García, y ha superado dos crisis de malos resultados deportivos que ahora le permitirán viajar este sábado hasta Eibar para seguir en la pelea por la segunda posición, y por tanto, por el mejor espacio posible para afrontar un playoff de ascenso.
Regresamos al verano pasado, en la Ciudad Deportiva de Valdegastea. Calor intenso, sol a plomo, césped en perfecto estado… y unos chavales del Eibar B volando como aviones para poner en problemas a la UD Logroñés de Mendia que hasta entonces había tenido una buena pretemporada. Fue poco antes de iniciar la temporada regular. Era la prueba, creían, del algodón. Y se vieron con opciones. «Si a estos chavales les hemos podido competir así, quiere decir que estamos listos».
A los técnicos de la UD Logroñés les gustaron mucho los chavales del Eibar B. «Menudo ritmo de juego», dijeron. Pero la primera jornada de la temporada regular les desmontó todas estas buenas sensaciones tras aquel partido amistoso entre la UD Logroñés y el Eibar B. Derrota de los riojanos en Vitoria, 2-0, y derrota del que pensaban iba a tener el mejor inicio de temporada, el Eibar B, ante la SDL, también 0-2.
No se puede decir que saltaran las alarmas. En absoluto. Pero de nuevo se constató que en esto del fútbol dos más dos no son cuatro al menos de un partido para otro. «Estarán arriba», decían los técnicos blanquirrojos sobre el Eibar B tras aquella cita de pretemporada. Y sin embargo, media vida después que es lo que se lleva de campeonato, el Eibar B transita en mitad de tabla, porque se ha topado con dos derrotas seguidas (ante Beasain y Amorebieta) cuando parecía lanzado hacia el playoff tras cuatro triunfos seguidos.
La mala racha del filial armero ha coincidido con el buen momento de la UD Logroñés, que es el equipo más en forma del campeonato. Suma nueve jornadas sin perder, pero le resiste lo de sumar cinco triunfos seguidos tras el empate del domingo pasado ante el segundo clasificado. Los riojanos son el mejor equipo del Grupo 2 en las últimas cinco jornadas, el tercero si se suman las quince últimas. Y sin embargo no se fía del Eibar B, el filial más filial del campeonato.
Capaces de lo mejor, «te puede pasar por encima si tienen el día», tal y como ha indicado Mendia durante los días previos, y como buen filial de sumar dos derrotas seguidas cuando parecían lanzados hacia el playoff. Y ahora deberán gestionar la necesidad de repetir la campaña anterior, cuando se midieron al Sabadell por el ascenso a Primera Federación. Reto que tienen ahora mismo a seis puntos.
En diez está ahora mismo fijada la diferencia en puntos entre los riojanos, terceros, y su rival de esta tarde, antes de que comience en Areitio una cita en la que la UD Logroñés busca abrochar su concurso en un nuevo playoff de ascenso. Y Mendia no se fía. La imprevisibilidad de su rival le tiene preocupado, más si se repasa el partido de ida, en Las Gaunas, y ese 0-1 que hizo saltar las alarmas. Un penalti que regaló Val y el gol a puerta vacía que falló Otadui imposibilitaron que el gran partido de Manex Rezola en un equipo aún por conjuntar obtuviera un resultado más favorable.
Pero mucho parecen haber cambiado las cosas en estos meses de entrenamiento. Se olvida que a los futbolistas se les paga por entrenar, y que su reto diario en mostrar su mejor nivel día tras día, lo que redundará, como está pasando esta temporada, en un mejor equipo. Y poco se parece esta UD Logroñés a la que se enfrentó en verano a un Eibar B que mantenía pilares de su reciente playoff de ascenso del curso anterior o al equipo que perdió en Las Gaunas en el partido de ida.
Esta UD Logroñés es más competitiva. Tiene el colmillo más afilado. Parece más fuerte, mas precisa y más veloz que muchos de sus rivales -como se demostró con el 4-0 al Real Unión-. Y espera que esta mejor versión, la que viene demostrando el equipo desde Tudela le permita ganar al Eibar B en un momento crucial de la temporada, cuando el margen de error es mínimo, y cuando la exigencia obliga a ganarlo todo para acabar el curso en segunda posición.
Ha pasado un mundo desde el partido de pretemporada, y ahora sí que parece que la UD Logroñés ha logrado una versión competitiva acorde a los objetivos. Toca demostrarlo una vez más.


