A primera hora de este lunes algún que otro madrugador ha salido a la calle con esa chaquetilla fina que apacigua un poco el fresco del amanecer. Un fresco que hacía días no se palpaba en La Rioja y que muchos han preferido sentirlo en su propia piel, sin prendas que valgan, pese a que la mañana también estaba nublada. La comunidad en su conjunto ha dicho adiós a una ola de calor que se ha prolongado durante once días, con máximas que han rondado en algunos casos los 42 grados.
Una ola de calor para la que el calificativo de «histórica» en cuanto a su duración va cogiendo cada vez más fuerza, tal como define la delegada de la Aemet en La Rioja y Navarra, Paloma Castro. A partir de ahora, sin embargo, le sigue un «alivio térmico» que acompañará a la región a lo largo de estas dos últimas semanas de agosto.
– Aunque no hemos superado la máxima histórica registrada el 24 de agosto de 2023, con esos 43,3 grados, La Rioja ha sufrido varias jornadas de calor extremo. ¿Cuáles han sido los días más sofocantes?
– Pues el 11 de agosto se registraron 41,7 grados en Alfaro y Logroño llegó a los 41,3. El 16 de agosto Alfaro alcanzó los 41,1 grados; Logroño, los 40,7; Cenicero, 40,2 y Nájera, los 40 grados. El día posterior, el 17, también fue cálido, con 40,3 grados de máxima en Logroño. Lo que se ha formado estos días es un anticiclón sobre África y otro sobre las Azores que dejaron a la península con una dorsal que ha aislado totalmente las entradas de masas atlánticas, por lo que todas las borrascas se han ido hacia Inglaterra y Francia sin posibilidad de entrar en España.
– ¿Se puede hablar de ola de calor histórica?
– Es evidente que una ola de calor que dura once días va a hacer historia por varios motivos. Uno de ellos es la persistencia, especialmente en el sur del país que ha durado unas dos semanas. También llama la atención que durante varios días el valle del Ebro ha estado por encima de los 40 grados. No pasará a la historia como la ola de calor más calurosa de la serie histórica, pero sí por su continuidad, aunque será en los próximos días cuando la Aemet emita su valoración oficial.
– ¿Toca decir adiós a las noches tropicales?
– Así es. Hemos vuelto a tener viento del norte y por fin la masa de aire frío atlántica ha sido capaz de empujar a la dorsal para ir entrando poco a poco en la península. Excepto este martes en Calahorra, hasta el sábado no vamos a volver a los 30 grados y las mínimas van a rondar los 14 grados. Además, vamos a tener probabilidad de precipitaciones durante el miércoles y jueves. Haro va a registrar mínimas de 10 grados el sábado, aunque las máximas van a estar en 30 grados, por lo que la oscilación térmica diurna es grande.
– ¿Debemos acostumbrarnos a estas olas de calor tan prolongadas en el tiempo?
– Pues parece que sí porque las borrascas atlánticas ya no campean a sus anchas y los anticiclones se están quedando más tiempo de lo normal. Al final cuando ya ha ocurrido un año todo hace pensar que estos bloqueos serán persistentes en los próximos años.
– ¿Y qué astro viene para lo que queda del mes de agosto?
– Al menos ya no se esperan más olas de calor en estas dos semanas. De hecho, a partir del lunes 25 y durante la noche del martes 26 hay previsión de abundantes precipitaciones en la zona de La Rioja Alta, donde pueden caer entre 15 y 20 litros por metro cuadrado. Por otro lado, después de agosto no se descarta que venga un veranillo por San Mateo o incluso el veranillo de San Martín a finales de mes, pero aun así no sería una ola de calor como la pasada, tan pesada.
– La Rioja, aunque no en el nivel de otras comunidades autónomas, también ha sufrido el daño de las llamas con casi una decena de incendios en la última semana. ¿Qué funciones tiene en estos casos la Aemet a la hora de emitir los avisos?
– Trabajamos de la mano con SOS Rioja para coordinarnos con el Plan Meteoalerta y, aunque no solemos abusar de los avisos de nivel rojo por riesgo de incendio, esta vez hemos tenido en cuenta la situación de fuegos a nivel nacional y hemos preferido ser precavidos. El nivel rojo de aviso se activa cuando se superan los 42 grados en el valle y los 40 en la sierra, mientras que el nivel naranja es para cuando hay más de 38 grados en el valle y 37 en la sierra. Atendiendo a esto, este fin de semana estaríamos en nivel naranja, pero preferíamos tener en sobreaviso a la población. A partir de este martes el riesgo irá disminuyendo y para la última semana de agosto decae totalmente el riesgo alto de incendios.


