La Federación de Empresas de La Rioja considera que es muy pronto para poder evaluar los daños que el gran apagón eléctrico ha causado en el sector privado de la comunidad, aunque reconoce que es evidente que se han visto perjudicadas de manera importante y esperan respuestas por parte de las administraciones, con ayudas o créditos blandos como en otras crisis.
Durante la jornada de este lunes, la mayoría de la industria y el comercio de La Rioja se vieron obligados a detener su actividad debido al apagón generalizado, con excepción de aquellos que contaban con grupos electrógenos propios.
Eduardo Fernández, de la Federación de Empresarios de La Rioja (FER), ha señalado a NueveCuatroUno que «la gran mayoría de la industria y el comercio tuvo que parar, algunos durante más de cinco horas, pero en otros casos durante más de diez». La electricidad comenzó a restablecerse entre las cinco y seis de la tarde en zonas como los polígonos de La Rioja Alta, Lardero, Autol y Arnedo, aunque en otros puntos como La Portalada no volvió hasta las ocho y en Calahorra, Alfaro o El Sequero no se restableció hasta pasadas las diez de la noche. A pesar de la vuelta de la luz en algunos sectores, la baja potencia impidió que ciertas máquinas industriales pudieran volver a ponerse en funcionamiento, lo que afectó también al turno nocturno.
Ante esta situación, desde el sector empresarial se plantea realizar una reclamación conjunta exigiendo explicaciones por lo sucedido, así como la concesión de ayudas a fondo perdido para compensar las pérdidas sufridas.
La hostelería fue uno de los sectores más afectados, al tener que desechar productos perecederos por la falta de refrigeración y por las importantes pérdidas de ventas acumuladas durante las horas sin suministro eléctrico. La situación ha generado un fuerte malestar entre los empresarios, que demandan medidas urgentes para evitar que este tipo de situaciones se repitan en el futuro.

La FER subraya y elogia la actitud ejemplar de las empresas y los autónomos de la comunidad ante la incertidumbre e inseguridad provocadas por el apagón eléctrico generalizado vivido hoy en España y que ha afectado plenamente al sector industrial, la construcción a los servicios, al comercio y al sector agrícola y ganadero, porque todos dependen para su actividad del suministro eléctrico.
Frenazo productivo
El frenazo productivo se ha trasladado de manera muy especial al sector industrial riojano, por la complejidad de reactivar una maquinaria o una línea de montaje después de tantas horas de parálisis. Además, algunas plantillas de empresas industriales han tenido que abandonar sus tareas por la falta de producción.
También se han producido pérdidas en empresas industriales por la cantidad de producto fresco o perecedero que no ha podido aguantar en buenas condiciones durante tantas horas, así como aquellos productos frescos que estaban en las líneas de producción
La preocupación también ha sido generalizada en el sector comercial, que ha tenido que cerrar sus locales, pero manteniendo las puertas abiertas, sin luz y sin poder atender y cobrar durante prácticamente todo el día.
Desde el primer momento y hasta avanzada la noche de ayer, la FER ha estado actualizando la información a las empresas industriales de los polígonos de toda La Rioja, así como a todas las zonas comerciales y hosteleras de la región, a las que se ha realizado un seguimiento continuo sobre su situación y evolución.
Necesidad de ayudas a fondo perdido
La FER considera que habrá que evaluar los daños producido por el apagón y, con arreglo a esa valoración, presentar a la administración central las correspondientes solicitudes de ayudas a fondo perdido por la emergencia nacional, además de créditos.
Así, confían en que la respuesta de los gobiernos regional y central sea de máximo apoyo a las empresas y que lo antes posible se aclaren las causas que han provocado este apagón eléctrico sin precedentes en la historia reciente de España.


