La hostelería riojana vive una transformación silenciosa pero profunda. Según un informe de Randstad Research basado en datos del INE, más de la mitad de los trabajadores del sector en La Rioja tienen origen extranjero o cuentan con doble nacionalidad. En concreto, el 51,2 por ciento de los empleados riojanos en hostelería no son exclusivamente españoles, lo que sitúa a la comunidad como la segunda del país en este indicador, solo por detrás de Madrid (60,5 por ciento).
Este cambio refleja una tendencia nacional: la hostelería en España ha crecido un 7,4 por ciento en los últimos cinco años gracias, en gran medida, al empuje del empleo foráneo. En La Rioja, el 46,7 por ciento de los trabajadores del sector son extranjeros y otro 4,5 por ciento cuenta con doble nacionalidad. La presencia de empleados exclusivamente españoles ha caído hasta el 48,8 por ciento, frente al 58 por ciento a nivel nacional. Esta caída responde tanto a la falta de relevo generacional como a un creciente desinterés de la población local por los empleos en este ámbito.
El informe también subraya que la mitad de los empleados en hostelería en La Rioja tienen más de 45 años, lo que agrava el desafío de la renovación del personal. Este envejecimiento hace que la contratación de personal extranjero no solo sea una realidad, sino una necesidad estructural para mantener la actividad en servicios de alojamiento, restauración y turismo, claves en la economía regional.
Las empresas del sector también destacan una creciente dificultad para cubrir vacantes, sobre todo en temporada alta. La escasez de camareros, cocineros y personal de limpieza de habitaciones es una preocupación extendida. Algunas compañías han empezado a apostar por la formación, la mejora de las condiciones laborales y el desarrollo profesional como fórmulas para atraer y retener talento, tanto local como extranjero.
Con este panorama, La Rioja no solo consolida su papel como destino turístico, sino también como punto de integración laboral y cultural. El dinamismo del sector hostelero regional descansa en buena parte sobre una plantilla diversa que refleja la evolución de la sociedad riojana actual y los nuevos retos del empleo en el siglo XXI.


