A tres jornadas para el final del campeonato, la UD Logroñés se ha quedado sin objetivos de calado. Matemáticamente sin opciones de playoff tras otra estrepitosa derrota, en Barbastro (1-0), los hombres de Carlos Lasheras reciben al ya descendido Subiza (domingo 18:00, Las Gaunas). Quedarse en Segunda Federación también conlleva consecuencias para su filial en Tercera: no podrá disputar el playoff de ascenso que se había ganado en el campo. Con este panorama, a los blanquirrojos, séptimos con 46 puntos, solo les queda luchar por entrar en Copa del Rey.
Al ‘torneo del KO’ entran los cinco primeros, sin contar filiales. En el contexto del Grupo II, ese límite llega al sexto clasificado, el Ejea (49). Los blanquirrojos se distancian en tres puntos de los aragoneses aunque eso sí, tienen la diferencia de goles perdida con ellos (2-0 favorable en Las Gaunas y 3-0 en Luchán). Solo faltan nueve por jugarse, así que tampoco se trata de un objetivo fácil. Por supuesto, participar en ese torneo en ningún caso endulza una temporada mediocre, una de las peores de la historia de la entidad. Un desastre sin paliativos.
Cuatro entrenadores en 31 jornadas y una crisis deportiva que sigue abierta. Porque en las últimas 10 jornadas, la UD Logroñés es el tercer peor equipo de la liga (9 puntos). Números de descenso que piden a gritos un fin de temporada. Desconectada de sus futbolistas por deméritos propios, la grada tendrá la oportunidad de aportar solidaridad. Como en todos los cursos, la entidad presidida por Félix Revuelta colabora con el Banco de Alimentos. Así pues, quien entregue tres kilogramos de comida o tres euros de donativo.
«Es un partido que tenemos que afrontarlo con la idea de sacarlo adelante. Nos enfrentamos a un rival que está ya descendido. Nosotros tenemos todavía el objetivo de la Copa y por supuesto, de querer ganar y acabar bien estos partidos. Vamos a intentar que toda la gente esté motivada para sacar el partido adelante», ha explicado Carlos Lasheras antes de un encuentro ya prácticamente intrascendente, teniendo en cuenta las ambiciones y objetivos del proyecto. Todos ellos, ya desvanecidos ante un curso de suspenso. Si fuera la EGB, muy deficiente.


