Prácticamente La Rioja en su totalidad amaneció este lunes con los termómetros bajo cero, y el valle del Ebro tampoco se libró rozando e incluso superando los -3 grados. Escarcha y placas de hielo fueron las protagonistas en las primeras horas de la jornada mientras que, ante estas temperaturas en negativo, la vista del campo se fija ahora en los almendros, algunos todavía en flor. Y es que el frío ha dañado los pistilos, afectando así al fruto futuro.
Pasadas unas 24 horas, desde la SAT La Galera, en Aldeanueva de Ebro, ya han recorrido las fincas avistando algunos árboles afectados por el hielo. No es generalizado, pero el daño está ahí. «Aquí alcanzamos el grado o grado bajo cero y las sensaciones que nos trasladan los agricultores es que algunas fincas de variedades como largueta por la zona de Tudelilla han salido algo perjudicadas. Por suerte en nuestra zona lo que más abundan son las tardías y aquí, al menos de momento, no se han visto apenas daños. Si al cabo de una semana se ve algo serán daños muy puntuales», apunta el técnico Javier Sertucha.
Por contra, la zona de Cervera y Rincón de Olivedo sí ha salido peor parada con las heladas. «Zona en la que llegaron a los cuatro grados bajo cero en las zonas más de valles, por lo que ahí los problemas serán más notables porque la flor del almendro puede aguantar hasta dos grados bajo cero», asegura.
Por otro lado, el ingeniero José Antonio Pérez valora que «sí hay influencia del hielo». Tras visitar diferentes zonas de La Rioja Baja, donde se concentra la mayor parte de la superficie de almendro de la región, señala que «ha afectado sobre todo en las vegas y las vaguadas, así como a las variedades tempranas». Reconoce aún así, que se esperaba un escenario más negativo dada las bajas ,temperaturas que se alcanzaron en algunos puntos. «A ver cómo evolucionan los árboles estos días, porque se va a juntar con la primera caída fisiológica del árbol, el poscuajado».
Sin embargo, para cuantificar el daño real habrá que esperar unos días más para que el árbol muestre todos los efectos. Por suerte, el astro parece dar un vuelvo térmico a partir de este martes y es que las temperaturas de esta madrugada ya han desterrado a las mínimas heladoras del día anterior, que no volverán a repetirse en este ‘sprint’ final de lo que queda del invierno. Las mínimas sufrirán un notable ascenso y rozarán los diez grados de cara al viernes.


