Corría el minuto 76 del encuentro frente al Alavés B, cuando Iñaki, con un gol olímpico, ha marcado el gol número 750 de la historia de la entidad. Una efeméride más para los blanquirrojos, que llevan más de quince temporadas compitiendo. 750 abrazos de gol, algunos siempre especiales. Como aquel testarazo que Caneda marcó ante el Sestao River para ahuyentar los fantasmas de un posible descenso a Tercera. O el de Iker Alegre, que sirvió para pasar ronda ante el Villarreal B en el playoff de ascenso a Segunda. Goles son amores y en el caso de la UD Logroñés, ha habido muchos.
El primero fue obra de Raúl Torres, ante la Villajoyosa a domicilio. Dicho tanto, anotado por un central, significó el 2-1 en la Comunidad Valenciana. Una derrota en el primer partido liguero de la historia de la entidad, un ya muy lejano 29 de agosto de 2009. Un año más tarde, en 2010, el ‘doctor’ Cervero anotó el gol 50. Otro ilustre blanquirrojo, Manu García, estableció el 100. De Paula el 150 y Goñi, el 200. Chevi, que vivió los primeros playoffs del club (2014/15 y 2015/16), logró subir al marcador tanto el 250 como el 300.
César Caneda, una leyenda del fútbol nacional, trasformó el 350. Aunque el incombustible central vitoriano será recordado siempre por aquel gol de Sestao, aquel día que Las Llanas se convirtió en Las Gaunas. Aquel 5 de marzo de 2017, donde su tanto en el minuto 48 cambió la dinámica de una campaña peligrosamente inclinada hacia un descenso a Tercera División. Un punto de inflexión para cambiar el presente y futuro de un club.
El tanto 400 corrió a cargo de Rayco García, un atacante canario que cuajó una extraordinaria campaña en la 2017/18, donde sumó dieciséis goles en Segunda División B, aunque bajó su protagonismo en sus dos siguientes temporadas de blanquirrojo. Ander Vitoria hizo el 450 y mucho más redondo, el 500, lo consiguió Ñoño. El gaditano, uno de los futbolistas más carismáticos que ha pasado por la UD Logroñés, logró el 499 y el medio millar un 13 de octubre de 2019. Precisamente, ese curso 2019/20 acabó con el ascenso a Segunda División.
En la división de plata, el colombiano Leo Ruiz convirtió el 550. El punta cafetero fue la gran apuesta para el fútbol profesional, pero acabó por desinflarse en la segunda vuelta. Como su equipo, que acabó descendiendo a Primera Federación. En dicho nivel llegó el tanto 600, obra de Jonatan Dubasin. ‘Duba’ demostró que era un futbolista de superior categoría. No en vano, juega actualmente en el Sporting, de Segunda.
Ya en Segunda Federación, Álex Arias le marcó, precisamente al Alavés B, el tanto 650. Fue el 1 de octubre de 2023, en una fecha no tan lejana respecto a la actualidad. No tardó demasiado en llegar el ‘700’, obra de Iñaki, el 18 de febrero de 2024, ante el Deportivo Aragón. Y once meses después, el capitán y jugador con máximos partidos en el club, ha marcado el 750 en un 19 de enero de 2025 que pasa a las efemérides blanquirrojas.


