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El Waterpolo Club Logroño, una propuesta de presente y futuro

Foto: Waterpolo Club Logroño

Sin tanta tradición en La Rioja, el waterpolo también intenta abrirse hueco en medio de la oferta polideportiva de la región. En la capital, el Waterpolo Club Logroño se fundó en 2007 y con el paso de los años, ha pasado de ser una propuesta para adultos a construir un proyecto con cantera y competición. Álvaro Fernández, su gerente, explica el proyecto del club a NueveCuatroUno: «Empezamos en Las Norias. Cuando quitaron la carpa dejó de ser posible un cursillo de waterpolo a partir de 14 a 16 años en invierno». Dicha actividad fue suprimida del programa municipal.

Así fue como nació un grupo de personas que entrenaban en Las Norias y que formaron el club para poder reservar la piscina. «Poco a poco se fue gestando algo que, al principio, era solo de adultos», explica Fernández. Fueron años de práctica no competitiva, hasta que en 2014, un equipo sénior mixto participó en el tradicional Torneo de Mutriku. Ya al año siguiente, se celebraron varios amistosos en piscinas cercanas. Poco a poco, el club adquirió impulso competitivo. A la vez, se fue desarrollando una base de jugadores más jóvenes.

Esa cantera, salida del campus realizado por el club, generó un proceso de importante crecimiento: «Empezamos siendo 15 o 20 y a día de hoy, somos ya unos 120, más o menos. Tenemos las categorías de Alevín, Infantil, Cadete, Juvenil y Absoluto masculino y femenino. En Juvenil ya solo es masculino, porque en femenino pasan al absoluto con 16. Y además, para los más pequeñitos, hemos sacado este año una escuela de natación y waterpolo. Les enseñamos habilidades acuáticas básicas, un poco de todo, para primero y segundo de primaria».

Foto: Waterpolo Club Logroño

Sin embargo, este camino tiene sus obstáculos. El principal, la falta de referentes en La Rioja. «Solo somos dos clubes, nosotros y el Waterpolo Villamediana, una separación nuestra», explica el gerente. Por lo tanto, el equipo compite en ligas de otras comunidades. «Ahora jugamos en la liga vasca (Liga Euskal Herria). País Vasco y Navarra están más organizados y jugamos ahí 18 o 20 partidos al año, cuando antes, solo llegábamos a 10.

Pasos adelante de una entidad que este año, ha presentado también un equipo femenino. «Intentamos hacer mucha promoción al deporte femenino para que cuando llegue esa inercia, sin tanto esfuerzo nos permita mantenernos», explica Fernández. Además, el club cuenta también con una categoría Máster: «Tiene un componente social muy fuerte. Es ideal para gente adulta que ya no quiera seguir compitiendo y tenga experiencia en el mundo del waterpolo. Y también, para personas que no hayan probado nunca, quieran probar, pero no tengan la suficiente experiencia para competir.

Una piscina de 50 metros, la principal reivindicación

En comparación con otras comunidades, a La Rioja le faltan infraestructuras. «Tenemos un ‘gap’ muy grande, no existe una piscina de 50 metros aquí. La única habilitada cien por cien en toda la comunidad es el Adarraga, que está cada vez más saturada. Tenemos un desafío para situar los partidos todos los fines de semana. Incluso, podríamos tener muchas mejores condiciones en los entrenamientos, de no ser por la limitación de la piscina», explica Álvaro. El responsable se siente «escuchado y apoyado» por las instituciones públicas, cuyas subvenciones ayudan a la viabilidad del club.

Foto: Waterpolo Club Logroño

«El tema de la piscina es algo que, desde todos los deportes acuáticos, pedimos como punto clave para que progresen las cosas», valora. Aun así, el progreso es evidente. «Nuestros partidos son gratuitos y a parte de la familia, cuando tenemos algún evento destacado como el torneo de Las Norias, nos dicen una frase: ‘Veo waterpolo por todos lados’, confiesa el gerente. «Vamos teniendo cierto impacto social. Poco a poco, cada vez más gente conoce que exista waterpolo en Logroño. Mucha gente se sigue sorprendiendo, pero quizá cada año menos», continúa en la misma línea

Y por supuesto, para el futuro, quiere crecer. Fernández apuesta por una ampliación de la cantera. «Hay dos maneras de crecer: vertical u horizontal. Cuanta más cantera tengamos, más sencillo será acudir a eventos o competiciones, para las que a día de hoy no tenemos capacidad y esfuerzo. También estamos inmersos en un trabajo importante de formación y capacitación del cuerpo técnico», explica Fernández. El Waterpolo Club Logroño realiza estas prácticas desde alevines con el objetivo de adquirir experiencias. De tal forma que ese aprendizaje sirva para la competición.

Foto: Waterpolo Club Logroño

«Queremos competir al máximo nivel en categoría masculina y femenina». Por ahora, la sección sénior femenina compite en Primera División Vasca y el masculino, en Segunda División Vasca. Por encima de ellas, hay tres categorías nacionales. Por ello, una primera gran meta podría ser llegar a una categoría nacional. Y otro objetivo es seguir formando a los niños y las niñas, con un deporte que anima a practicar.

¿Por qué empezar con esta disciplina? Pues Álvaro lo deja claro: «El waterpolo es la oportunidad de meterse en una piscina como amigos, pasarlo bien y jugar, simplemente. Esa es la base de que sea un deporte tan divertido. Desde fuera puede parecer duro, pero es una buena forma de formar bien a los niños y las niñas».

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