El polideportivo Titín III en vendimias no es solo un refugio físico, sino también un espacio donde los temporeros encuentran un momento de humanidad en su dura jornada. Los voluntarios, además de cubrir sus necesidades básicas, les ofrecen afecto y tiempo para desconectarse de las dificultades diarias. En este ambiente, incluso detalles como un balón de fútbol o la posibilidad de conectarse a internet les ayudan a sentir que, aunque están lejos de sus familias y enfrentando desafíos, no están solos. Cada gesto y conversación les devuelve un poco de dignidad, recordándoles que no son solo mano de obra, sino personas con historias de valentía y lucha.
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress
- Foto: Fernando Díaz/ Riojapress


