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El Anguiano mantiene su núcleo duro para luchar por la salvación

Foto: CD Anguiano

Es el conjunto más humilde de toda la Segunda Federación, pero el Anguiano quiere vivir su sueño e intentar la permanencia. Solo han pasado algo más de dos meses del ascenso ante el Ardoi, pero la competición se abre paso con el debut ante el Eibar B (domingo 11:30). A las órdenes de Héctor Urquía, los riojalteños han trabajado para hacer una plantilla larga, de veinticinco futbolistas, contando al lesionado Pavía. Catorce jugadores han renovado y otros once se han incorporado como fichajes. Un pueblo de 500 habitantes vive el mejor momento deportivo de toda su historia y espera aprovecharlo.

Este éxito no es casualidad y la familia Neyla, propietarios devotos del club, tiene gran responsabilidad en él. Después de tres décadas al pie del cañón, han logrado la recompensa al trabajo de toda una vida. Sin casi tiempo para celebrar, este verano pugnaron por otro objetivo: jugar en Isla, su campo. Y allí se jugará. Con ese objetivo, el directivo José Miguel Neyla, como reconoció en este medio, mantuvo conversaciones con los rectores del fútbol nacional. Confiaba en una rebaja de los requisitos mínimos exigidos (3.000 espectadores o 500 lux de mínima potencia eléctrica) y efectivamente, dicha rebaja tuvo lugar.

Fiel a su concepto de familia, el Anguiano ha apostado por la continuidad de su columna vertebral. Así, en portería sigue el veterano guardameta Raúl Heras, mientras que la estructura defensiva se mantiene con los centrales Voltarel y Héctor, más el lateral izquierdo Edu Medrano. Por desgracia, el lateral derecho Félix Pavía se rompió el ligamento cruzado en la pretemporada y estará de baja gran parte del curso. Ya en la medular, continúan también Íñigo San Martín, Mateo y Emilio Lozano, con Olarte algo más adelantado. Y ya en la zona de ataque, se mantienen Joel Barcina (extremo derecho), Álex Martínez, Mario Urrecho (extremo zurdo) y Azofra-Moha (delanteros).

Moha (10), un hombre clave en la disciplina serrana. / Foto: CD Anguiano

De todos estos nombres, destaca especialmente la dupla Moha-Íñigo San Martín, dos amigos y arquitectos del buen ambiente que se respira en ese vestuario. Moha lleva desde el año 2009 y San Martín, salvo un paréntesis, desde 2010. Héctor también es un veterano por esos lares, otro de los constructores de esa cuadrilla de amigos. En el mejor sentido, en las buenas y en las malas.

A esta lista hay que sumarle las incorporaciones, hasta once. Dos de ellas serán bajo palos: el joven sub-23 Alido, procedente del Varea y el veterano Roberto Gutiérrez, con 65 encuentros de experiencia en Segunda División, tanto con el Tenerife como con el Mirandés. También pasó por el Calahorra en la 2019-20 y la 2020-21. En la zaga, varios perfiles sub-23: el lateral derecho Ale Santos, cedido del Zamora; el lateral izquierdo Pedro González (Balsamaiso) y el central Arechavaleta (del Mirandés B). Este trío está complementado por el mayor recorrido del central Zaldua. Procede del Calahorra y anteriormente, ya disputó la categoría con el Izarra.

Gracias a las llegadas de Sergio López (Valle de Egüés), Álvaro García (Tudelano) y Badr El Amerani (Casalancio), el centro del campo también se ha renovado bastante. Por último y ya en ataque, se han sumado dos jóvenes activos. Iker García actúa en tres cuartos de campo, con el fin de poner un punto creativo y ofrecer llegada. Y ya por último, el jovencísimo punta Aaron Cámara, que ha recalado desde el Mirandés B y quiere aportar tantos para que el Anguiano luche por la salvación. De conseguirla, sería una hazaña, un auténtico logro, pues nunca un municipio tan pequeño ha disputado la Segunda Federación.

Encuadrado en el Grupo II con sus compañeros riojanos (UD Logroñés, SD Logroñés, Alfaro y Anguiano), navarros (Tudelano, Izarra, Subiza-Osasuna C), aragoneses (Deportivo Aragón, Barbastro, Ejea, Teruel y Utebo) y vascos (Arenas de Getxo, Alavés B, Gernika, Eibar y Real Sociedad C), su objetivo será evitar los cinco últimos puestos de descenso directo. Y si pudiera ser, también los cutro peores decimoterceros (juegan la eliminatoria de permanencia). A buen seguro que los aficionados serranos firmarían jugarse la división en una eliminatoria final. Sería un auténtico exitazo.

Atrás han quedado ya hasta siete partidos de pretemporada. Los anguianejos empezaron su preparación frente al Haro Deportivo (0-1), empataron ante la UD Logroñés Promesas (1-1) y perdieron 1-0 en Santo Domingo ante el La Calzada. Todo ello, frente a equipos de Tercera. El 17, en el triangular, vencieron al juvenil División de Honor de la Real Sociedad (1-0) y cayeron frente al Berceo (1-0). Después empataron ante la Oyonesa (3-3) y en el último test, cayeron por la mínima ante la UD Logroñés (0-1), de su grupo. Dos victorias, dos empates y tres derrotas en una preparación ante rivales, fundamentalmente, del Grupo XVI.

Aaron remata frente a varios jugadores del Haro / CD Anguiano

Sin embargo, como es habitual, los resultados de la pretemporada hay que contextualizarlos. Han servido para que Héctor Urquía ensaye de cara al fuego real. Nada tiene que ver un amistoso con la campaña, así que el momento de sacar conclusiones llegará cuando los puntos empiecen a valer. En un deporte tan resultadista, un buen trabajo no siempre asegura el éxito. Lo bueno es que el Anguiano, recién ascendido, llega sin ningún tipo de presión. Ya hizo historia en junio y espera prorrogar su momento de gloria.

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