El Gobierno de La Rioja impulsa el ensanche de la carretera de Gallinero de Cameros, cuyas obras se prevé que comiencen el próximo septiembre con un plazo de ejecución de dos meses y una inversión total de 239.096 euros.
El consejero de Política Local, Infraestructuras y Lucha contra la Despoblación, Daniel Osés, ha informado este lunes sobre el proyecto de mejoras y ensanches puntuales de la carretera LR-454 que conecta la N-111 con la localidad de Gallinero de Cameros. Osés ha destacado que el objetivo es “reforzar la seguridad vial, mejorar la visibilidad de los conductores y reducir los tiempos de desplazamiento, dentro de nuestro compromiso con la mejora de las infraestructuras de comunicación de los Cameros y de todo el medio rural”.
Ha destacado que se prevé que las obras, que cuentan con un plazo de ejecución de dos meses, comiencen el próximo septiembre, y correrá a cargo de la empresa Orizon Constructora y Medioambiente. Las actuaciones principales se van a centrar en las curvas más cerradas de la carretera, en las que el cruce entre vehículos en ambos sentidos es conflictivo debido a su escasa anchura, que en algunos tramos es de tan sólo cuatro metros; en este sentido, se va a ensanchar hasta los seis metros varios tramos curvos.
En todos estos puntos también se pavimentará la calzada, se señalizarán los bordes y se instalarán carteles informativos de ‘curva peligrosa’, y se construirá un muro de escollera y una rampa de acceso pavimentada para el ganado en un lateral en una zona de paso habitual de reses.

La carretera LR-454, cuya longitud es de tres kilómetros, es la única vía de comunicación que permite llegar hasta Gallinero de Cameros y comienza en la intersección con la carretera N-111 (en Pradillo) y después de cruzar un puente sobre el cauce del río Iregua.
Discurre a media ladera apoyándose en la terraza de la margen izquierda del arroyo de Gallinero, hasta aproximadamente el kilómetro 2,300, y en este punto cruza el arroyo mediante la correspondiente obra de fábrica, pasando a apoyarse en la terraza de la margen derecha, hasta llegar al casco urbano de Gallinero.Debido a la difícil orografía del terreno, la carretera presenta unas condiciones escuetas, con un trazado muy ajustado al terreno y curvas muy cerradas, lo que hace complicado el cruce en ambas direcciones.


