Sábanas hacia atrás y piernas al descubierto. Esta ha sido la tónica que se ha extendido por la mayoría de hogares de La Rioja, que esta pasada noche no ha bajado de los 20 grados en la mayor parte de su territorio. En algunas zonas no ha soplado ni una pizca de aire, así que lo de conciliar el sueño durante esta pasada noche ha sido ardua tarea en casi toda la región. Solo se han librado de estos sofocos aquellos afortunados que cuentan con un ventilador o un sistema de aire acondicionado en sus casas que le han hecho más llevaderas las horas.
En la capital riojana las mínimas se han acercado a los 21 grados, pero han sido los municipios de Aguilar y Cervera del Río Alhama quienes se han llevado el premio a los más calurosos durante la madrugada por no bajar de los 23 grados. Le siguen las zonas de Yerga y Arnedo (ambas registrando mínimas de 22,3 grados), Moncalvillo (22,2) y San Román (22). Por encima de los 20 grados también se han quedado Santa Marina (21,7), Calahorra (21,6), Arnedillo (21,5), Alfaro (21,1), Logroño (20,7), Urbaña (20,2) y Ocón (20).
La jornada de este sábado se presenta también complicada en cuanto al calor, si bien los termómetros no alcanzarán tales niveles como los de ayer, cuando se rozaron los 40 grados en Logroño. El sol ya calienta desde bien temprano avisando de lo que está por venir gracias a esa masa africana que envuelve el país: la capital podrá alcanzar los 34 grados, mientras que Calahorra llegará a los 35 y Haro se quedará en los 30.
Será durante está próxima noche, la del sábado al domingo, cuando se haga más fácil dormir gracias a unas mínimas que bajarán unos cuantos grados. Y es que el cierre de la semana va a estar marcado por ese bajón de las temperaturas en las que se esperan que las máximas no superen los 30 grados: Logroño se quedaría con 26; Calahorra, con 27, y Haro, en los 24.


