
La empatía y la cercanía son cualidades indispensables para Carmen Ijalba a la hora de tomar contacto con un cliente que busca hacer de un evento algo único y que perdure en el recuerdo. Este campo siempre le ha llamado la atención desde que tuvo la oportunidad de tomar parte en la disposición de los actos que se desarrollaban en la bodega familiar. Su primera andadura en este sector la inició en otra agencia, pero con el tiempo decidió que debía armarse de valor y tomar las riendas de su propio negocio para crear experiencias inolvidables. Poco más de un año después, Carmen Ijalba Eventos se ha consolidado como un referente en la organización de todo tipo de celebraciones, desde bodas, hasta comuniones, bautizos y actos de empresa.
«No me cierro a ningún tipo de evento y de hecho, aunque el motivo sea diferente en cada situación, la preparación para cualquier celebración es muy similar: mimo y atención en cada detalle. Tal vez en lo único que difiera es el protocolo, que en el caso de algunos eventos de empresa suele ser más estricto. Aunque está claro que organizar una boda conlleva mucho más tiempo porque hay que tener muchas cosas en cuenta», reconoce Ijalba.
Es en los eventos nupciales donde esta organizadora ocupa la mayor parte de su tiempo y es que prepararlos implica hacerlo, de media, con un año de antelación. «Elegir el lugar de la ceremonia y el del banquete es lo más importante y complicado a la vez, porque yo ofrezco todo tipo de espacios. Una vez decidido, se facilita mucho toda la gestión con los diferentes proveedores, desde un maquillador y peluquero a un fotógrafo, un florista, catering, DJ, grupos de música en directo,… Cada vez hay más oferta donde elegir», explica.

Para ello es importante tener un conocimiento en profundidad sobre los gustos de los clientes y atender las ideas e ilusiones que tienen en la cabeza. A partir de ahí Ijalba filtra en base a ello y también teniendo en cuenta el presupuesto con el que cuenta la pareja. Es esa capacidad de filtrar y la cantidad de proveedores con los que trabaja lo que da valor a su servicio, ahorrando tiempo y dinero a sus clientes. «Es cierto que algunas empresas abusan de que sean los novios quienes pregunten por un servicio en lugar de una organizadora de eventos, que conoce a la perfección los rangos de precios que se manejan en el mercado así como la calidad de los servicios», señala.
Una vez se ha hecho esa labor de documentación de las preferencias del cliente, todo recae en una supervisión y organización completa que no deje ningún cabo suelto para que el resultado del evento sea el idóneo: reuniones previas con antelación y próximas al evento, coordinación de cada uno de los proveedores, presencia en el montaje y durante la celebración hasta la finalización del mismo, elaboración y seguimiento de un ‘timing’ del evento, asistencia a anfitriones e invitados,…
«Hay que tener todo muy bien atado y coordinado para que no haya sorpresas de última hora. Además, es imprescindible estar en constante comunicación con los novios, sobre todo las últimas horas antes de la ceremonia. Hay que transmitir tranquilidad porque ya de por sí es un día importante para ellos en el que los nervios están a flor de piel y solo queremos que se preocupen por disfrutar. Para ello es clave contar con buenos proveedores y yo tengo a mi lado a unos profesionales que me dan mucha confianza y que recomiendo a mis clientes porque sé perfectamente cómo trabajan, si bien es cierto que también se puede incorporar otros nuevos siempre y cuando los novios así lo pidan», apunta.
Si tienes una oportunidad de negocio y quieres poner en marcha tu empresa, contacta con EmprendeRioja.
El Ecosistema Emprendedor EmprendeRioja, coordinado a través de la Consejería de Economía, Innovación, Empresa y Trabajo Autónomo, está formado por agentes públicos y privados que trabajan en favor del emprendimiento y la creación de empresas en La Rioja.



