El exjugador internacional de balonmano Rubén Garabaya ha decidido rescindir su contrato como seleccionador femenino de China, apenas tres meses después de incorporarse al puesto, por discrepancias con la federación del país asiático, entre otras cuestiones.
Así lo ha explicado el propio Garabaya en sus redes sociales, en las que detalla que ya se encuentra de camino a su localidad natal, Avilés (Asturias). «Poco a poco la situación se ha ido torciendo, hasta tal punto que ya era insostenible», detalla el exjugador y exsegundo entrenador del BM Logroño, puesto que dejó para incorporarse a la selección china.

Añade que tenía «discrepancias» con la federación por cuestiones de planificación y también explica que había «injerencias» en su trabajo, además de «malas condiciones personales» en cuanto a su propia residencia y, por ello, tomó la decisión de rescindir su contrato. Hasta que se involucre en nuevos proyectos, ha decidido regresar a Avilés, 25 años después de salir de la ciudad asturiana, para «recuperar el tiempo perdido con la gente que quiero».
Garabaya es uno de los profesionales del balonmano español con una carrera más dilatada como jugador, ya que militó en Ademar, Barcelona, Valladolid y Logroño, entre otros; con la selección española logró varios títulos como el Campeonato del Mundo de 2005 y el bronce olímpico en 2008.


