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La carrera más larga de Ghaita El Jarraz: «Quiero ser española»

Ghaita El Jarraz: «Quiero ser española»

Imaginen que llegan a disputar un campeonato de España sub-20 y antes de empezar, ya saben que no podrán disputar la final ni teniendo la mejor marca. Sólo podrán llegar hasta las semifinales. Posteriormente, en medio de un caos, la organización les permite competir. Cuando parece que todo está solucionado; a falta de menos de una hora les vuelven a denegar la participación. Y en el último momento; ven truncado su sueño por no haber conseguido la nacionalidad española. Y todo a pesar de llevar media vida en España.

Ese es el caso de Ghaita El Jarraz (Tetuán, Marruecos; 8 de enero de 2001). Esta joven atleta nació en Marruecos, pero se trasladó a La Rioja con su familia en 2006. Comenzó a realizar atletismo, logrando destacar especialmente en los 400 metros, tanto lisos como vallas. Tras unos años de notable progresión, es una de las atletas riojanas con más futuro y milita en el Bidezabal de Durango (Vizcaya). Sin embargo, sigue siendo una «extranjera». Pidió la nacionalidad hace ya tres años,  pero siguen sin concedérsela. Y por ello, ha perdido la oportunidad de competir en un Mundial, un Europeo y unos Juegos Olímpicos de la Juventud.

Tampoco pudo correr la final del campeonato sub-20, pese a tener una gran marca en los 400 metros (56.90). Para colmo, la solución de la organización fue aún más inexplicable. Al final, se decidió dejar su calle libre (la 2) y que sólo participaran siete atletas. Una completa injusticia, pero ella no fue la única. Varias compañeras fueron descalificadas por el mismo motivo. Y todo por un sistema colapsado, que amontona solicitudes de nacionalidad por millones, debiendo postergarse todas ellas varios años hasta su resolución. «Montones de folios que dejan a un lado los sentimientos».

«Es muy injusto ir a un campeonato, viajar cuatro horas a Madrid, darlo todo en una semifinal y que te digan que no puedes competir en la final por ser extranjera», lamenta Ghaita. Lo peor es la desinformación: «Sólo me ha llamado una vez la Federación, hace un año con mi entrenador sí contactaron, pero conmigo ninguna vez más y el otro día tampoco, echo en falta algo de apoyo y ayuda», explica. Marruecos, su país natal, también se ha interesado por ella, pero Ghaita lo tiene claro: lleva casi toda su vida en España y se siente española, pese al cariño que le tiene a su Marruecos natal.

Luchar desde la incertidumbre

Héctor Barrasa es una persona fundamental en la vida de la atleta. Además de ser el preparador físico de la SD Oyonesa, es su entrenador y el de varios atletas riojanos; como Rodrigo Iglesias, Patricia Urquía y Sara Gómez. «Hasta los dieciocho años eres uno más en la Federación, ella ha sido medallista en campeonatos de España y finalista absoluta en 400 vallas (octava). En su primer año de categoría sub-20, ya no puede pasar a las finales por no ser española. Preparamos todo a conciencia aun a sabiendas de la situación», analiza.

Sin duda, lo peor ocurre a nivel internacional, porque no puede participar en las grandes competiciones (Campeonato de Europa, Mundial y Juegos Olímpicos de la Juventud). Su técnico la define como una personas europea y totalmente integrada: «De pequeña, ella me preguntaba: ¿por qué me ponen una «E» (extranjera)? No ha vivido otra cosa, incluso compañeras de otras comunidades con peor marca se preguntaban por qué no iba a las concentraciones». Igual le ha ocurrido a nivel mundial.

Su preparador lamenta su situación, comparándola con otros casos de nacionalidades exprés (Orlando Ortega o Serge Ibaka). O incluso con atletas de Cataluña y País Vasco, donde los trámites son mucho más rápidos. Héctor viaja mucho a la Federación Española y afirma que varios entrenadores la tienen como futurible. «El Gobierno de La Rioja ha hablado con el Consejo Superior de Deportes y la Federación Riojana nos dice que no puede hacer nada», subraya. La solución pasa por una reclamación por rendimiento deportivo; o bien contratar un abogado especializado.

«Me borraron y dejaron la calle vacía»

Sin embargo, ella mantiene la ilusión y afrontó el campeonato como si de verdad fuera a correrlo. «Una hora antes de la carrera estaba en las listas y cinco minutos después me borraron y dejaron la calle vacía», lamenta. Lejos de hundirse, cree que la experiencia le servirá para aprender y mejorar sus ya llamativos registros. «El año pasado, en el 400 metros vallas tenía la mínima para ir a Kenia en el mundial sub-18, pero ni me llamaron», puntualiza. Por último, confiesa que el paso definitivo para ser española será conseguir una mínima absoluta. «Ahí yo creo que sí, voy poco a poco, pero cada año mejoro», confía.

Ghaita compagina sus estudios con el deporte. Sus entrenamientos abarcan seis días a la semana y tres horas por día. «Es una chica de diez, como persona y como deportista. No quiero que se desmotive con esto», admite su técnico. «Quiero que alguien coja su expediente y lo solucione. A esta chica le haces un examen de historia o de algo español y no es que lo saque, es que va a ser la mejor», confía. «El riesgo es la paciencia y verse sin oportunidades».

Si este tema no se resuelve, no le quedará más remedio que acudir con Marruecos para poder competir internacionalmente. El camino está claro: conseguir marcas para despertar la atención de un organismo importante y lograr cuanto antes la nacionalidad. Porque 13 años en La Rioja deberían ser suficientes. Porque Ghaita se lo merece. Y porque todavía hay tiempo de corregir una injusticia.

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