La primavera anticipada en La Rioja tiene su cara amable (terrazas más pobladas, días más largos) pero también ha traído consigo preocupaciones que en la temporada que (astronómicamente) todavía no ha llegado adquieren la categoría de clásicas. Y no hablamos de las alergias. No, al menos, de forma directa.
Porque las primeras procesionarias del año han comenzado a campar a sus anchas antes de lo previsto por las áreas de Logroño próximas a los pinares, como el Parque del Ebro o el Seminario. Más allá de lo estético (para gustos, colores), su presencia representa un peligro para niños y mascotas por sus cualidades urticantes.
Hola @Riojavocacion @iglesiarioja la procesionaria vuelve, un año más, a invadir el paso escolar por el #seminario. Es una plaga peligrosa que debe ser atajada @AytoLogrono pic.twitter.com/jpoz2SgFfD
— AAVV Los Lirios del Iregua (@aavvloslirios) 27 de febrero de 2019
En la ribera, hasta el momento, las orugas se dejan ver de forma aislada, mientras que en la zona de Avenida de la Paz más próxima a la circunvalación las filas de gusanos se extienden a lo largo de varios metros. Los especialistas indican que la procesionaria suelen conformarla estos animales cuando bajan de los pinos buscando zonas en la que enterrarse para transformarse en mariposas.


