El Ayuntamiento de Haro ha finalizado los trabajos de restauración de la escultura monumental de San Felices ubicada en los Riscos de Bilibio y que supone uno de los principales símbolos patrimoniales y paisajísticos de la ciudad, pero se encontraba deteriorada por la erosión y los daños causados por un rayo.
La intervención responde al deterioro sufrido por la escultura a causa de la exposición continuada a los agentes meteorológicos, como un rayo, que provocó la fractura de parte de la cabeza y del cuello del monumento, ha informado el Consistorio jarrero en una nota.
Los trabajos, que han supuesto una inversión municipal de casi 33.000 euros, han sido ejecutados por el restaurador Umberto Orbañanos Barahona, quien ha señalado la extrema complejidad de una intervención que exige la máxima delicadeza debido a las características de la piedra.
Al tratarse de un material altamente absorbente, con el paso del tiempo ha ido desarrollando grietas y fisuras en diferentes puntos de la obra, especialmente en zonas expuestas como la nariz, los dedos de las manos y los pies.
La primera fase de la actuación ha consistido en una limpieza superficial para eliminar la presencia de moho, líquenes y otros agentes biológicos que aceleran el deterioro de la piedra. Posteriormente se ha intervenido sobre las zonas dañadas, comenzando por el cuello, una de las partes más afectadas y estructuralmente sensibles del conjunto.
Para consolidar esta zona se han realizado microtaladros de aproximadamente 10 milímetros, permitiendo el relleno de las grietas y cavidades interiores mediante taco químico.
Asimismo, el cuello ha sido reforzado mediante varillas roscadas de acero inoxidable, garantizando una mayor estabilidad estructural sin alterar la apariencia original de la escultura.
Las actuaciones también han incluido la eliminación de maleza en el entorno de la ermita, así como la limpieza de los canalones exteriores e interiores para mejorar el drenaje y prevenir posibles deterioros.
Por último, se ha efectuado el pintado de la pared lateral del edificio y de los pasamanos de las barandillas, contribuyendo a la mejora estética y al mantenimiento general de este elemento patrimonial.


