Como ya dejó caer Álex Huerta en su presentación este miércoles, la idea era que Albert Aguilá siguiera como técnico de la SD Logroñés en Segunda Federación. Dos días después, se ha hecho oficial: el entrenador leridano seguirá liderando el proyecto blanquirrojo en el próximo curso 2026-27. Lo hace tras una campaña en la que, tras un gran sufrimiento, el equipo consiguió la salvación. El catalán recaló a falta de diez jornadas para el final, en lugar de un Adrián Cantabrana que acumulaba diez partidos sin ganar.
Bajo el mando de Aguilá, la racha llegó hasta los diecisiete y solo se rompió en su octavo partido, ante el Deportivo Aragón (1-0), ya en la jornada 32. Fue la luz al final de un túnel que parecía eterno. Porque, al filo del abismo, los capitalinos vencieron al Alfaro (0-1) y pese a caer ante el Tudelano en la última jornada, disputaron un playout de permanencia que superaron ante el Castellón B (2-3 en Castalia y 1-0 en Las Gaunas). Gracias a esa reacción sobre la bocina, con cuatro victorias en sus últimos cinco partidos oficiales, la Sociedad logró permanecer en un año de pesadilla.
Su continuidad refuerza el vínculo entre Albert y la SD Logroñés, una relación marcada por momentos clave para la entidad. En sus dos primeras temporadas como entrenador blanquirrojo, el técnico logró dos ascensos consecutivos: en la campaña 2019/20, de Tercera División a Segunda División B, y en la 2020/21, con el salto a Primera Federación.
Asimismo, Albert mantiene una conexión especial con el fútbol de la ciudad. Como jugador, defendió la camiseta del CD Logroñés en Primera División, formando parte de una etapa muy recordada en la historia futbolística de la ciudad.
Y como técnico, pasó también por la UD Logroñés, tanto en su filial como en su primer equipo, al que dirigió en Primera Federación, los últimos nueve encuentros en la 2021-22 (playoff de ascenso frustrado incluido, con derrota ante el Villarreal B) y otras doce en la campaña 2022-23, donde fue destituido.


