La cuenta atrás ya ha comenzado. La UD Logroñés afronta este sábado (19:00 horas) en Matapiñonera el último partido de la temporada y también el más importante. Noventa minutos separan al conjunto riojano del regreso a Primera Federación después del 1-0 conseguido en Las Gaunas frente al San Sebastián de los Reyes. Sin embargo, lejos de discursos grandilocuentes o fórmulas extraordinarias para afrontar una cita de semejante magnitud, Unai Mendia se aferra precisamente a lo contrario: a la normalidad del trabajo realizado durante toda la temporada.
El entrenador blanquirrojo ha protagonizado este viernes una de sus ruedas de prensa más reflexivas del curso. Consciente de todo lo que hay en juego para el club, para la afición y también para los propios futbolistas, y ha defendido una idea que ha repetido en varias ocasiones: la final no empieza esta semana ni se decide en una charla motivadora de última hora.
«Yo creo que estos partidos de tanta importancia no se preparan en una semana», ha explicado. «Para este partido te vienes preparando todo el año».
Mendia considera que los momentos más delicados de una final no se sostienen con discursos ni con recursos emocionales improvisados. La verdadera red de seguridad, argumenta, es el trabajo acumulado durante meses. «Lo que te va a sostener es todo lo que has acumulado durante el año, todo lo que has trabajado desde la pretemporada», ha señalado.
La comparación que utiliza para explicarlo resulta especialmente gráfica. «Es como aprender un idioma. Si tienes un examen importantísimo mañana, por mucho que estudies hoy, un idioma no te va a dar. Lo que te va a sostener es toda la base que has acumulado durante meses y años».

FOTO: Fernando Díaz
Esa filosofía enlaza directamente con una de las grandes incógnitas de la eliminatoria: qué hará la UD Logroñés con la ventaja del 1-0 obtenida en la ida. El escenario invita a pensar en un planteamiento conservador, en proteger el resultado y especular con el marcador. Sin embargo, Mendia rechaza frontalmente esa posibilidad. «Si nosotros ahora, después de toda una temporada trabajando una idea y un estilo, cambiamos eso para el último partido, estoy seguro de que no va a salir bien», ha afirmado.
Incluso ha ido más allá. «Si me aseguraran que metiéndonos atrás durante noventa minutos íbamos a pasar, lo haríamos. Pero es que nadie me asegura eso. Entonces tenemos que hacer lo que hemos hecho todo el año, lo que nos ha traído hasta aquí».
Para el técnico, la eliminatoria sigue completamente abierta pese a la ventaja lograda en Logroño. Considera que ambos equipos llegan en dinámicas muy similares y recuerda que el encuentro de ida respondió exactamente a lo que esperaba. «Son dos equipos que vienen en una dinámica muy buena. Ellos han hecho una gran segunda vuelta y nosotros también. Va a estar todo en pequeños detalles».
Por eso insiste en que la clave volverá a estar en la capacidad para sostener los momentos complicados del partido. «Los momentos malos del sábado se van a ver. Estoy convencido. Y ahí es donde tiene que responder el equipo».
Mendia cree que la plantilla ha demostrado durante toda la temporada esa capacidad para competir en escenarios adversos. Recuerda que el crecimiento colectivo no ha llegado de un día para otro, sino a través de una construcción progresiva que ha permitido al equipo desarrollar mecanismos reconocibles para reaccionar cuando el encuentro se complica.
«La conciencia tranquila de haber trabajado bien durante el año es lo que te sostiene en estas situaciones», ha resumido.
Con Taliby y Berto descartados por lesión, la UD Logroñés afrontará además la final con dos ausencias importantes. El entrenador no oculta la relevancia de ambas bajas, pero tampoco quiere que se conviertan en una excusa. «Son bajas importantes, pero no podemos perder energía en eso. Las excusas no valen».
La sensación que transmite el entrenador es la de alguien que entiende perfectamente la dimensión del reto, pero que se niega a dramatizarlo. Sabe que el ascenso se decidirá en una tarde. Sabe también que una acción puede cambiarlo todo. Pero considera que el mejor modo de afrontarlo es apoyándose en aquello que ha permitido al equipo llegar hasta aquí. «Preparados estamos», ha asegurado.
Y esa convicción, para Mendia, no nace de lo ocurrido esta semana, sino de todo lo construido durante los diez meses anteriores.


