La llegada de las primeras precipitaciones asociadas a la borrasca de alto impacto ‘Regina’ amenaza con dejar este jueves en La Rioja un fenómeno poco deseado y no excesivamente habitual en el norte del país: lluvia de barro.

Desde comienzos de semana, una extensa nube de polvo en suspensión procedente del norte de África cubre buena parte de la península ibérica y también se deja notar en la comunidad riojana. La calima ha teñido el cielo de una tonalidad ligeramente amarillenta durante los días soleados y ha dejado su huella en las superficies oscuras, especialmente en los vehículos, que muchos vecinos han encontrado ya cubiertos por una fina capa de polvo, sin necesidad de que el último lavado se produjera hace semanas.

Incluso, en las cotas más altas de la comunidad se ha dejado notar la intensidad de la calima, tiñendo de una fina pátina ocre la nieve de la estación de Valdezcaray.

Ese polvo en suspensión puede convertirse ahora en barro si finalmente llegan las precipitaciones previstas para este jueves. Las lluvias asociadas a ‘Regina’ entrarán en contacto con esas partículas en la atmósfera y podrían provocar chubascos que arrastren el polvo hasta el suelo, dejando manchas fangosas en coches, ventanas, terrazas y mobiliario urbano.
La situación meteorológica no se quedará ahí. Tras el paso inicial de la borrasca, los modelos apuntan a la llegada de una depresión aislada en niveles altos (dana) que podría mantener el ambiente inestable durante varios días. Si se cumplen las previsiones, La Rioja afrontará cerca de seis jornadas consecutivas de lluvias, algunas de ellas de cierta intensidad.

Con este escenario, la combinación de calima y precipitaciones hace que la jornada de este jueves no sea precisamente la más recomendable para lavar el coche o tender la ropa al aire libre, ya que las primeras gotas podrían venir acompañadas de ese característico barro que delata la presencia de polvo sahariano en la atmósfera.


