Después de meses de estudio, horas frente a una programación didáctica y una defensa ante el tribunal, la nota ha llegado este martes en forma de golpe: ceros y calificaciones que apenas se levantan unas décimas. Los aspirantes a maestro en La Rioja solo tienen hasta este miércoles para reclamar y un grupo de opositores ya ha alzado la voz ante lo que considera un proceso «poco transparente y profundamente frustrante».
«Tenemos calificaciones de 0,19, 0,46 y otros ceros con decimales. No pedimos que nos aprueben, sino que nos expliquen con claridad qué criterios nos han penalizado», relata una de las opositoras que habla en representación de varios afectados.
El malestar se ha hecho especialmente visible en la especialidad de Inglés, aunque los afectados aseguran que también se está produciendo en otras ramas. Según los datos facilitados por este grupo, 167 personas se presentaron a la primera fase en Inglés, 49 lograron superarla y solo 12 han aprobado la segunda parte.
El proceso selectivo consta de dos fases. La primera incluye el desarrollo de un tema y la resolución de un supuesto práctico. Quienes superan ese corte acceden a la defensa de una programación didáctica que deben presentar y exponer ante el tribunal.
Es precisamente en esta segunda fase donde han aparecido las calificaciones que han generado la protesta. Los opositores aseguran que han dedicado todo el año a preparar sus programaciones, que han completado sus defensas y que, en algunos casos, han respondido durante cerca de una hora a las preguntas del tribunal.
«Yo estuve una hora explicando mi trabajo y respondí a cinco preguntas. Si ya sabían que la nota iba a ser prácticamente un cero, no entendemos para qué nos dejaron completar toda la exposición».
La principal reclamación no pasa, según insiste, por exigir un aprobado, sino por conocer de forma concreta qué ha provocado esas notas. Los afectados admiten que existían unos criterios de penalización, pero aseguran que las calificaciones publicadas no especifican qué apartados han incumplido ni cuánto ha restado cada error.
«No sabemos si una misma penalización ha podido aplicarse varias veces ni qué parte exacta de la programación nos ha llevado a esa nota. Necesitamos saberlo para poder mejorar de cara a futuras convocatorias».
Entre los aspectos que pueden penalizar figuran cuestiones formales del documento, como el tipo y el tamaño de la letra, la presentación de imágenes o el cumplimiento estricto de determinadas pautas. Los opositores cuestionan que esos elementos puedan tener un peso tan elevado frente al contenido de la programación, la experiencia profesional o la propia defensa oral.
«Puedes entender que te resten puntos si incumples una norma formal, pero resulta muy duro que alguien con experiencia, vocación y una programación trabajada durante todo el año termine con un cero», lamenta.
A la frustración por las notas se suma el escaso margen para reaccionar. Las calificaciones se han conocido este martes y el plazo de reclamación permanece abierto únicamente hasta este miércoles. Las alegaciones deben presentarse además de forma telemática.
Los afectados reconocen que no esperan grandes modificaciones en las notas, pero sí una respuesta individualizada y transparente. «Después de dedicar un año entero a estudiar y preparar la programación, ver un cero genera una sensación de humillación. Solo pedimos justicia, saber qué hemos hecho mal y tener herramientas para corregirlo».
El grupo presentará reclamaciones de forma individual y no descarta emprender posteriormente alguna acción conjunta si las respuestas no aclaran los motivos de las calificaciones. También sostiene que el malestar va más allá de la especialidad de Inglés y que aspirantes de otras áreas han trasladado dudas similares sobre la aplicación de los nuevos criterios de penalización.
Por su parte, el Gobierno de La Rioja ha confirmado que hasta el momento no hay constancia de ninguna reclamación y tampoco ha habido ninguna incidencia, «teniendo en cuenta que este jueves todavía los opositores pueden reclamar». Además, desde el Ejecutivo se ha confirma que se han cubierto todas las plazas.
PIR también exige explicaciones
Además, PIR (Sindicato Nacional de Trabajadores Temporales y Fijos de la Administración Pública) ha expresado su profunda preocupación por el resultado del proceso selectivo del Cuerpo de Maestros en la especialidad de Audición y Lenguaje en La Rioja. Según los resultados publicados, han superado la fase de oposición exactamente 22 personas, el mismo número que las 22 plazas convocadas.
Este hecho provoca que, en la práctica, «la fase de concurso de méritos quede vacía de contenido». La valoración del concurso deja de tener una incidencia real en la adjudicación de las plazas, «desnaturalizando el propio sistema de concurso-oposición previsto por la normativa».
Desde PIR consideran imprescindible que la Consejería de Educación explique públicamente cómo se ha llegado a este resultado y qué criterios de evaluación se han aplicado para que el número de aspirantes que superan la oposición coincida exactamente con el número de plazas ofertadas.
«Cualquier circunstancia que pueda generar dudas sobre la eficacia real de alguna de las fases del procedimiento exige una explicación clara por parte de la Administración, tanto por respeto a las personas aspirantes como por la confianza que debe inspirar cualquier proceso selectivo».
PIR ha recibido la queja de personas participantes en este proceso y solicitará formalmente a la Consejería de Educación información detallada sobre el desarrollo de la oposición y los criterios empleados, con el objetivo de comprobar que todas las garantías legales han sido plenamente respetadas.
«Resulta especialmente preocupante que esta situación afecte, precisamente, a quienes durante años han prestado servicio en la enseñanza pública acumulando experiencia y méritos que el propio sistema reconoce a través de la fase de concurso. Si esta fase pierde toda capacidad de influir en el resultado final, son estos profesionales quienes soportan el mayor perjuicio».


