El Ayuntamiento de Santo Domingo de la Calzada revisará el proyecto para derribar el inmueble situado en el número 28 de la calle Mayor, manteniendo su fachada histórica, después de que ninguna empresa haya presentado una oferta durante el plazo de licitación.
La Junta de Gobierno Local ha aprobado este viernes declarar desierto el procedimiento de contratación y solicitar al arquitecto redactor del proyecto, Óscar Hernández González, una revisión técnica antes de convocar una nueva licitación.
La actuación contempla la demolición controlada del edificio, que presenta un avanzado deterioro y problemas de colapso estructural tras años sin una conservación adecuada. Los trabajos deberán compatibilizar la seguridad de las personas con la protección de la fachada catalogada y la recuperación de un espacio estratégico del casco histórico.
El Ayuntamiento pretende modificar determinados aspectos del proyecto para adaptarlo a las actuales circunstancias del mercado, favorecer la participación de empresas y aumentar las posibilidades de adjudicar las obras en el próximo procedimiento.
El alcalde y concejal de Urbanismo, Raúl Riaño, ha lamentado que la primera convocatoria haya quedado desierta, aunque ha asegurado que el Consistorio mantendrá la actuación. «El Ayuntamiento no va a abandonar este proyecto. Seguiremos trabajando con la misma determinación hasta conseguir que pueda ejecutarse», ha afirmado.
Riaño ha reconocido que la situación «se está prolongando demasiado en el tiempo» y ha mostrado su comprensión ante la preocupación de vecinos, comerciantes y visitantes por el estado de algunos inmuebles del centro histórico. «Santo Domingo de la Calzada posee uno de los conjuntos históricos más importantes de La Rioja y una imagen urbana ligada al Camino de Santiago que debemos proteger entre todos», ha señalado.
El alcalde también ha realizado un llamamiento a los propietarios para que cumplan con el deber legal de conservar sus edificios en condiciones adecuadas de seguridad, salubridad y ornato. «La conservación del patrimonio construido no es únicamente una cuestión estética; es una obligación legal de sus propietarios y una responsabilidad colectiva con nuestra ciudad», ha recalcado.
El Ayuntamiento continuará ahora con las actuaciones técnicas y administrativas necesarias para volver a licitar el derribo en el menor plazo posible, eliminar el riesgo existente y recuperar este punto del casco histórico calceatense.


