Sandra Escudero, de 30 años, mayordoma de la Cofradía de los Hermanos del Niño, de Grávalos, realizará el Baile de Brindis, el próximo 1 de enero, festividad de Año Nuevo, con el que felicitará el año a todo el pueblo, gracias a un cambio en los estatutos de esta entidad, fundada en 1630, y que ha permitido incorporar la presencia femenina.
El año pasado bailó por primera vez una mujer (Elisa Arnedo), tras más de 500 años en los que solo los hombres podrían pertenecer a la Cofradía, ha detallado en una nota, en la que ha recalcado que este hecho «consolida el papel de las mujeres en la vida cultural y festiva del municipio».
La incorporación de las mujeres a las distintas asociaciones es «un paso fundamental y muy positivo», que «garantiza la continuidad de nuestras tradiciones y también las enriquece, haciendo que más personas se sienta parte de ellas», ha explicado Escudero, quien ejerce como médico anestesista en el Hospital San Pedro, de Logroño.
Esta joven, natural de esta localidad de La Rioja Baja que cuenta con una población de unos 200 habitantes, ha subrayado también que su incorporación a la Cofradía ha estado marcada por la emoción y el arraigo familiar.
«Me animé a ser cofrade cuando se dio la posibilidad de que formaran parte de la Cofradía también las mujeres», a partir de un cambio en los estatutos aprobado por los cofrades en 2020 para aumentar el número de integrantes de la entidad y adaptarla a los nuevos tiempos, ha explicado.
Tradición y modernidad
Es una tradición, ha añadido, que ha vivido «desde pequeña: He visto cómo mis hermanos mayores han bailado Los Brindis en sus respectivos años y lo especial que han sido sus navidades», ha explicado.
Para Escudero, asumir el cargo de mayordoma supone un motivo de orgullo, ya que «es muy emocionante formar parte de las tradiciones de mi pueblo y darles continuidad».
«Me llena de ilusión poder felicitar el Año Nuevo bailando ‘Los Brindis’ para todo el pueblo y para todas las personas que quieran acercarse a compartir conmigo ese momento tan especial».
Para un día tan especial, Sandra cuenta con el apoyo de su familia, del resto de cofrades y del pueblo de Grávalos de los que «está sintiendo todo su apoyo y fuerza», ha indicado.
Las celebraciones comenzaron esta Nochebuena con la tradicional ‘misa del gallo’ en la iglesia del municipio, donde se celebró el baile de los pastores y la asunción de cargos.
En este acto, la antigua mayordoma ya ha pasado a ocupar el cargo de alcaldesa de la Cofradía y ha recibido, de forma simbólica, el bastón de mando del alcalde de Grávalos, durante estas fiestas naviddeñas.
Escudero ha asumido el cargo de mayordoma y Lucía Ruiz el de alguacila y el resto de los cofrades se organizan como hermanos mayores, obligados a asistir a todos los actos, y hermanos menores, que aún no han cumplido los 16 años y no tienen obligación de participar.
Del 25 al 29 de diciembre, los y las cofrades recorrerán el pueblo por la noche al son de la gaita y el tamboril.
Al finalizar la conocida como «ronda», la mayordoma ensayará el ‘Baile de Brindis’ en su casa frente a los hermanos, hermanas y todas las personas que deseen acompañarle.
El acto más emblemático se producirá, al término de la misa de Año Nuevo, en la iglesia, a cuya salida, bailará, por segundo año, el Baile de Brindis en la plaza del pueblo ante la mirada de vecinos, vecinas y visitantes.


