Es la liga de las segundas oportunidades, lo que no se había producido hasta ahora en Segunda Federación. En la primera experiencia de la UD Logroñés en el barro de la cuarta categoría, el dominio rotundo del Bilbao Athletic y el sorprendente campeonato del Barakaldo impidieron que los errores iniciales del equipo de Diego Martínez pudieran ser solventados a tiempo. En la segunda, la del curso pasado, directamente el equipo se arrogó la voluntad de ni tan siquiera perseguir una posible segunda oportunidad en un Grupo 2 realmente flojo.
Y la historia sitúa de nuevo a una nueva plantilla de la UD Logroñés en una encrucijada. Si gana este domingo -como debiera- estará en disposición de ‘resetear’ lo sucedido hasta ahora y afrontar las dos últimas jornadas del año con la posibilidad de situarse de nuevo entre los mejores equipos del campeonato. Si no gana -que puede pasar-, la UD Logroñés perderá la oportunidad de empezar de nuevo, y dejará claro que los errores no acaban de solventarse.
Errores como el pésimo primer tiempo ante el Basconia, o el bajo ritmo de juego ante el Eibar B, o los goles a balón parado en Gal y Urritxe, o la falta de acierto de muchos de los encuentros jugados lejos de Las Gaunas. La UD Logroñés está siendo un mal visitante para sus propios intereses, y afronta en la ciudad deportiva del Real Zaragoza (domingo a partir de las 12:00 horas) la oportunidad de mejorar en parte estos datos ante un rival propicio.
Porque el Deportivo Aragón está en una crisis de resultados que parece infinita, al menos hasta este domingo a mediodía. No gana un partido desde el pasado 11 de octubre. Desde entonces, dos empates y cinco derrotas, aunque en casa, en esta mala racha, ha perdido por la mínima ante la SDL y el Amorebieta, y sumó un empate sin goles ante el Ebro en su última cita como local. Por tanto, suele vender cara su piel.
La UD Logroñés vuelve al escenario en el que el curso pasado parecía que se volvía a enganchar a la liga. Aquella goleada ante el filial aragonés fue solo un espejismo, la última buena noticia de un campeonato tirado a la basura. Esta plantilla no muestra aquella dejadez, pero los malos resultados inesperados frustran a cualquiera, y es lo que ha evitado el equipo tras su contundente victoria ante el Gernika, un equipo que llegó a Las Gaunas en puestos de playoff, lo que significa que algo bueno vendría haciendo para haberlo conseguido.
Es en las áreas donde este equipo se está dejando parte de su credibilidad que puede ir recuperando desde este domingo. A solo seis puntos del líder al inicio de esta decimosegunda jornada, la UD Logroñés llega sin baja alguna. Todos están bien. Los 24 jugadores a disposición del técnico, en una semana marcada por el fichaje -aun sin confirmar por los clubes- de Manex Rezola por el Real Madrid.
Le restan tres partidos como blanquirrojo, y el deseo es que deje al equipo si cabe más cerca del liderato, que se despida por todo lo alto siendo decisivo en las tres citas que restan para concluir esta irregular primera vuelta. Lo decía Unai Mendia en la previa de este choque, «hemos perdido más puntos de los esperados», y eso que esta plantilla llegó a ser colíder del Grupo 2 en el mes de octubre. Tudelano, Eibar B, o Basconia pusieron en peligro el proyecto del vasco en Logroño, circunstancia que puede solventar este domingo, porque un triunfo le permitiría a su equipo aferrarse de nuevo al campeonato.


