Las primeras nueces de la temporada ya han caído sobre las mantas en los pueblos de las cuencas altas del Najerilla y el Oja. Son apenas unos pocos productores los que han cogido las varas para agitar esas ramas de los nogales más adelantados, algunas todavía con cocones (nueces verdes) sin abrir y otras ya con las cáscaras más rajadas, pero la recolección se generalizará de cara a la próxima semana.
Desde la dirección técnica de la Denominación de Origen Protegida Nuez de Pedroso, Nacho Ruiz apunta que hasta que no concluya el grueso de la campaña no se va a poder ver con seguridad la nuez que hay, si bien las previsiones de producción son optimistas y, sin lugar a dudas, superiores a las del año pasado, cuando las lluvias de septiembre y octubre lastraron lo que parecía ser una buena cosecha.
«En el momento del secado fue cuando se fastidió todo porque había demasiada humedad y parte de la producción se perdió. Al final lo que recogimos en 2024 fue algo testimonial y a peor no puede ir», recuerda el director técnico sobre unas cifras que quedaron muy lejos de los 40.000 kilos que se recogieron en 2023.

Foto: Leire Díez
Por contra, este año la meteorología está respetando más, con unas temperaturas suaves y un tiempo seco que son bastante buenos para el desarrollo final de la nuez. Ruiz calcula que la recogida se puede prolongar durante unos 20 días, esperando concluir para la primera semana de noviembre, aunque todo depende del astro que acompañe: «Si llueve este domingo, como marcan las predicciones, puede que esa humedad provoque que se abran los cocones de golpe, porque hasta ahora está siendo todo más irregular».
Después llegará el secado especial que realizan para este producto amparado por una marca de calidad y que engloba a una decena de municipios riojanos en estos dos valles (Pedroso, Matute, Bobadilla, Baños de Rio Tobía, Anguiano, Tricio, Villar de Torre, Santurdejo, Ezcaray y Santurde), ocupando unas 44 hectáreas y con 56 productores asociados.
Por otro lado, la calidad de la nuez se prevé que esté garantizada, si bien las luvias de la primavera también han dejado bastantes problemas de enfermedades y ha aparecido un nuevo invitado en escena: la mosca. «Hasta ahora no habíamos tenido ataques de esta plaga, pero ya hemos visto algo algún signo en los cocones y en la última fase de la nuez. Además, ahora en el secado también afecta, por lo que habrá que ver cómo avanza la cosa para evaluar los daños reales que deja o si va a ser algo más testimonial».


