Gastronomía

La Laurel afronta San Mateo «con nervios», pero con «la misma ilusión de siempre»

Pilar Mazo.- Hosteleros de la calle Laurel de Logroño ultiman los preparativos para recibir a ciudadanos y miles de visitantes que se prevé que lleguen a la capital riojana durante las próximas fiestas de San Mateo y de la Vendimia Riojana, lo que afrontan con nervios, pero con mucha ilusión.

Así lo han detallado a EFE los responsables de algunos de estos establecimientos, cuando faltan tres días para el lanzamiento del cohete de las fiestas grandes de Logroño, que se desarrollarán entre el 20 y 26 de septiembre y que, como han asegurado, cada año van a más.

De las tradicionales patatas bravas a los pinchos más elaborados se pueden degustar en los bares de esta céntrica calle logroñesa, que, en apenas trescientos metros lineales, acoge más de 80 establecimientos en los que escoger entre varios cientos de bocados.

El Bar Jubera, conocido por sus patatas bravas, se prepara para estos próximos ‘sanmateos’ después de 42 años de apertura del negocio y lo hace «con la misma ilusión de siempre, intentando hacer las cosas bien, aunque un poco más cansados porque los años van pesando», ha afirmado a EFE una de sus responsables, Antonia Sáenz de Jubera.

Antonia Sáenz de Jubera. EFE/Fernando Díaz

La calidad del producto, en su conjunto, es según esta hostelera una de las claves principales de la buena aceptación de este establecimiento y «resistir con solo un pincho denota que algo habremos hecho bien», ha indicado.

«Buenísimo ambiente»

Con el delantal puesto y ultimando detalles de contratación de personal, se ha congratulado del «buenísimo ambiente» que se respira en toda la calle Laurel en general, «con gente de muchos sitios», incluso en vísperas de estas fiestas.

El local ‘Barra y Carbón’ es un nuevo espacio con pinchos, raciones para compartir y carne a la brasa, que estrena ‘sanmateos’, aunque su dueño, Rubén Pinillos, tiene la experiencia de un negocio hostelero situado junto a este establecimiento. «Aunque tengamos esa experiencia -ha detallado- no deja de ser un negocio nuevo, con un producto diferente al del otro local y estamos un poco nerviosos». Aun así, «estamos preparados. Hemos hecho un trabajo importante durante bastante tiempo y ¡a por ello!», ha relatado.

Rubén Pinillos. FOTO: EFE/ Fernando Díaz.

Luan de Queirzo es un joven emprendedor de 27 años, quien cambió sus estudios universitarios por la hostelería y que también se estrena estos ‘sanmateos’ en la calle Laurel, con el reformado ‘Villa-Rica’, con sus famosas ‘zapatillas de jamón’, entre otras delicias, que ha incorporado a este clásico. Ha asegurado también estar muy contento de formar parte de esta calle, de la tradición que tiene en Logroño, de ser parte de su cultura y su gastronomía.

Luan de Queiroz. FOTO: EFE/ Fernando Díaz.

Que todo salga bien

El denominador común de todos estos establecimientos, desde los más clásicos a los que se estrenan en estas fiestas, son los nervios por el interés de que todo salga bien, predomine el buen ambiente y las ganas de repetir de la clientela. «Aunque todo el mundo dice que esto es una guerra», en referencia al hervidero de personas en que se convierte esta calle en fiestas, «¡a batallar! y ¡a por todo!'», ha recalcado este hostelero.

La falta de personal es otro de los problemas que aquejan a la hostelería y en los locales de esta calle no es una excepción, según han relatado sus dueños, quienes llevan ya semanas ultimando todo al respecto para que el cliente salga del local con ganas de repetir por el buen trato y buen producto.

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