San Mateo

El éxito de la Caseta de Andalucía: «Aquí la alegría y el buen ambiente no entienden de edades»

En San Mateo, hay un lugar donde el aire sabe a rebujito y huele a ‘pescaíto’ frito recién hecho. Un espacio donde lo mismo suenan palmas por sevillanas que un concierto que llena la pista hasta la madrugada. Bajo una lona blanca, la Caseta de Andalucía se convierte cada septiembre en parada obligada durante las fiestas. Un espacio que se levanta cada año con un mismo propósito: reunir a familias, jóvenes y mayores en torno al buen ambiente.

«¿Quién no pasa, aunque sea un momento, por la caseta?», pregunta Luis Ignacio Arruti, vicepresidente de la Casa de Andalucía. Y es difícil llevarle la contraria. Desde que en 1984 se fundara la asociación, la caseta se ha convertido en un símbolo festivo, un espacio de encuentro donde la alegría no entiende de edades ni de acentos.

Con los años ha ido cambiando de ubicación hasta enclavarse en uno de los aparcamientos del Revellín, y también ha cambiado de formato. «Siempre ha sido un lugar muy familiar, de vermut y cena sentados, con su pequeña orquesta de siempre», recuerda Ignacio. Pero también ha sabido reinventarse sin perder su esencia con los tardeos, los conciertos nocturnos o los bingos musicales han hecho crecer la caseta «de manera exponencial» en los últimos años.

El vicepresidente insiste en algo que distingue a este espacio: su atmósfera. «Es un ambiente blanco, sano. Aquí puedes venir con el carro de los niños mientras al lado están bailando y no pasa nada». Y, seguramente, esa convivencia es parte de su éxito. «Por la tarde es un espacio familiar y tranquilo, y de madrugada un lugar lleno de vida donde se unen los jóvenes siempre con respeto y sin conflictos».

El duende andaluz sigue intacto. «Una sevillana siempre suena. No lo hace de manera continua, pero sí como guiño constante a la tradición». Da igual lo que suene en la caseta, cuando la música arranca, basta un acorde para que se formen corros, se marquen los pasos y Logroño se vista de feria andaluza. «La filosofía es clara: no perder el corte andaluz, aunque conviva con otros estilos musicales. En una caseta de feria en Andalucía tampoco suenan sevillanas todo el día, pero cuando llega el momento, se baila».

La Casa de Andalucía reúne a día de hoy a unas 120 familias socias, unas 250 personas. No todos tienen raíces en el sur, «yo mismo soy logroñés, andaluz por adopción. Aquí cabe cualquiera que venga con ganas de compartir», explica Ignacio, y es que la asociación ya no es solo un refugio de emigrantes andaluces, como lo fue en los años 80, sino un espacio abierto a todo Logroño.

Al preguntar por qué la Caseta de Andalucía triunfa tanto, Ignacio no lo duda ni un instante: «Porque hemos trabajado mucho. Hemos sabido adaptarnos y la gente lo ha reconocido. Quien venga encontrará buen ambiente siempre, a cualquier hora del día».

Ocho días sin tregua

Bajo esta lona no hay fronteras, sólo ganas de convivir y disfrutar. Y así lo atestigua la programación que han organizado para estas fiestas que comenzará el viernes 19 de septiembre con la inauguración y proclamación de reinas y damas de honor y permanecerá hasta la madrugada del sábado 27. Durante estos días la caseta no dará tregua.

Durante el día grande, San Mateo (domingo 21 de septiembre), el que pase por la caseta encontrará tragantúas, hinchables, un venenciador de manzanilla, un cortador de jamón y la música de Válgame el Son y Maialen y Patxi. Precisamente estos últimos se han convertido en la gran atracción de la carpa estos últimos años. «La gente ya los conoce y se ha hecho superfan de ellos. Hemos llegado incluso a plastificar carteles y los arrancaban para pedírselos firmado, como si fueran autógrafos. Es muy gracioso, pero demuestra el cariño que les tiene la gente».

La semana sigue con las citas clásicas más el concurso de sevillanas (lunes 22), el concurso de zurracapote (martes 23) y el de patatas a la riojana (jueves 25). Y, por supuesto la música diaria. «Este año ha sido un poco más loco aún, dándole una vuelta de tuerca, porque siempre hay que reinventarse. Hemos querido traer un concierto de nivel nacional, y tenía que ser alguien que encajase con nuestro corte andaluz. Por eso vienen Los Calis (martes 23 de septiembre)».

Ignacio explica esta elección porque «no hablamos ya de una sola generación. Su música ha trascendido. He hablado con gente muy mayor que los recuerda, con personas de mediana edad y con jóvenes que siguen cantando ‘Una paloma blanca’ o ‘Heroína’. Era algo que queríamos y ha sido un acierto».

Junto al grupo, las actuaciones de Víctor Puri (miércoles 24), La Piti por rumbas (jueves 25), Joni y Salva (viernes 26) y el grupo flamenco La Alboreá (sábado 28). Y, cada noche, Maialen y Patxi como anfitriones de lujo.

Las tardes también se llenan de color con los bingos de Bárbara la Reina de la Pantaloneta, un bingo musical y el novedoso Trivial Pong riojano-andaluz amenizado por ‘Tolin Show’. Además, las calesas visitarán la caseta el viernes 26 recuperando un aire de feria clásica.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top