Hace 45 años, varias cuadrillas de amigos se reunieron en el barrio de San José con un único propósito que pervive medio siglo después: «Disfrutamos de las fiestas, de sus actos, de cocinar, de reírnos, de cantar y de bailar… Y, sobre todo, de que todo el que esté cerca se lo pase igual de bien que nosotros». Un espíritu que en la actualidad congrega a 280 personas de toda edad y condición, que tiñen del color vino tinto de sus blusas las fiestas logroñesas.

FOTO: Peña La Rioja.
La Peña La Rioja ya tiene todo dispuesto para entregarse a siete largos días de goce, música y gastronomía en honor a San Mateo. El trabajo previo «ha sido intenso desde que acabó San Bernabé», explica su presidente, Aitor Solano, quien no oculta que «estamos deseando que se tire el cohete para disfrutar con todo el mundo de todo lo que hemos preparado».
Esos preparativos pasan por la organización de eventos musicales (conciertos de Makoki el Can y su Grupo el Vela, Los Bokoles; el dúo Jony y Salva y Zapato Veloz, además de la charanga El Estropicio con pasacalles diarios), gastronómicos -además de su paella popular (cita clásica en el barrio) ofrecerán un bocado moruno con miel y mostaza en el Certamen de Pinchos y Vinos y un confit de pato con reducción de pasas y vino de Rioja en la Semana Gastronómica- y de animación callejera (con infinidad de desfiles y pasacalles desde el punto del alba hasta que el cuerpo aguante). Todo ello, con una importante novedad: la geolocalización por GPS «para que los nuestros lleguen y el resto de la ciudad nos encuentre».

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
La agrupación recibe a NueveCuatroUno en su sede de la calle San Matías con una representación de peñistas que acumulan décadas de entrega fiestera: Pedro (su relaciones públicas) lleva «35 o 36 de los 48 que tengo», Adrián una década, Mónica es peñista desde la cuna… Hasta Sergio, que este año presume de ‘Riojanito’ y es uno de los ‘pipiolos’ del colectivo ha perdido la cuenta del tiempo que lleva luciendo la blusa vino tinto: «No sé cuántos, pero ya son años».
«Todos han utilizado a las peñas»
Sirva esta heterogénea representación de la peña para tomar el pulso de cómo han vivido unas semanas previas a San Mateo empañadas por demasiadas polémicas.»Ha habido mucho ruido y también mucha ignorancia y atrevimiento a la hora de afirmar según qué cosas, a veces de forma involuntaria y otras de manera intencionada», lamentan, criticando que en ocasiones «nos han utilizado a las peñas para tirarse mierda entre todos».
«Pueden ser unas fiestas un poco tensas», reconocen, matizando que si hay problemas o crispación durante las mismas no serán ellos quienes los propicien: «Siempre puede haber algún tonto y la cosa ha estado calentita a nivel social con los preparativos, con el asunto de la Terraza de San Mateo y por el ruido generado en las últimas semanas». Polémicas, en cualquier caso, en las que la peña prefiere mantenerse ajena y tan solo pide «que se disfrute de las fiestas, que es lo que hay que hacer».

Respecto a la Terraza de San Mateo, Pedro explica que «todos los grupos políticos saben cómo funcionaba el Espacio Peñas, nunca nos ha hecho caso nadie. Ha habido concejales que empezaron muy mal y luego se fueron enderezando, pero también lo contrario». Aitor añade que «a las peñas se nos reconocía antes un valor, un prestigio y se recurría a nosotros, pero ahora nos sentimos un poco relegados, aun cuando organizamos el 75 por ciento de los actos del programa de fiestas».
Cuestionado sobre este cambio de paradigma, el presidente de la Peña La Rioja apunta que puede deberse a «falta de diálogo y de tiempo» por parte del Ayuntamiento, sin dejar de lado que «a las fiestas no se les da la importancia que pueden tener y podrían suponer un retorno económico importantísimo para la ciudad. Esto era así hace 20 o 25 años, pero ahora la sensación es muy distinta».

FOTO: Peña La Rioja.
Es esa falta de voluntad la que más indigna a un colectivo que vive por y para la fiesta en Logroño: «Se ve cuando hablas con el Ayuntamiento para organizar cualquier cosa. Te dicen ‘es una buena idea, te vamos a ayudar’, pero pasan dos meses, tres meses,… y luego nada». «Además, es que a las fiestas siempre le han ido quitando cosas: los encierros, noches de fuegos artificiales, conciertos,…», subrayan.
Fiestas para la gente
En este punto, la conversación se sumerge en el lago de los recuerdos y los miembros de la peña -veteranos y noveles- se ‘mojan’ sobre los elementos de valor que ha ido perdido San Mateo a lo largo de los 45 años de historia de la agrupación. Adrián lamenta que por el camino -y debido, fundamentalmente a exigencias burocráticas- han ido desapareciendo los chamizos de las cuadrillas, «algo fundamental». Pedro echa en falta «los encierros, que le daban mucho a las fiestas» y Sergio, el más joven del grupo, «conciertos que llamen de verdad a la gente». «Yo he estado en fiestas de por ahí y da gusto su oferta de conciertos, pero aquí tenemos como actuación estrella la de Mikel Izal, al que yo no he escuchado en mi vida», añade.

Foto: Edu del Campo
Y, por pedir, también reclaman mayor implicación ciudadana, en dos vías bien diferenciadas. Por un lado, en cuanto a una participación más constante: «En Logroño somos Pamplona el día del cohete y San Sebastián durante el resto de la semana; la gente sale un día y parece que ahí terminan las fiestas». Y por otro, en cuanto a una mayor comprensión por parte de todos en un momento en el que perciben excesiva crítica: «Ahora hay quejas por todo y la gran pregunta es si queremos que Logroño tenga fiestas. Porque pones un concierto y hay protestas de los vecinos, que también se quejan porque pasa una charanga bajo su casa a las diez de la mañana; pones una degustación y se queja un sector de la hostelería, que habla de competencia desleal…».
Respecto a las degustaciones, la Peña La Rioja sí subraya dos cuestiones. En primer lugar, que «toda la gente que participa en nuestras degustaciones tiene el carné de manipulador de alimentos y se ha formado en cursos sobre alérgenos», además de que «muchos hosteleros nos agradecen que las organicemos porque saca a la gente a la calle y al final siempre cae algo». Y otro matiz: «Ahora ya no solo hacemos degustaciones nosotros, hay asociaciones de vecinos, casas regionales o asociaciones culturales que también las organizan durante San Mateo. Que, por otra parte, si las quitas del programa te quedas con muchos días sin actos».
La brújula apunta siempre al norte
Con todo, la Peña La Rioja presume su fidelidad a un barrio que nunca ha perdido de vista en sus 45 años de historia. Aunque su afán es el de llevar las fiestas a todos los barrios de la ciudad, su brújula apunta siempre a San José, que revolucionan año a año con su tradicional paellada popular, sus hinchables y su música a pie de calle.
Y lanzan una invitación a modo de despedida: para vestir la blusa vino tinto no hacen falta padrinos, tan solo buenas intenciones y constancias para prolongar el espíritu festivo, al menos, durante 45 años más.


