La Rioja

La Luna de Sangre teñirá de rojo el cielo riojano este domingo

El 7 de septiembre es nuestro aniversario, que cantaba Mecano, pero además este año su noche ofrecerá un espectáculo astronómico inolvidable: un eclipse total de Luna visible desde gran parte del mundo y que en La Rioja tendrá un protagonismo especial. Será una ocasión única para disfrutar del cielo y observar cómo nuestro satélite natural se tiñe de rojo, fenómeno conocido popularmente como Luna de Sangre.

Según el Instituto Geográfico Nacional, el eclipse parcial comenzará a las 18:27 y terminará a las 21:56 (hora peninsular). La fase de totalidad se extenderá desde las 19:31 hasta las 20:53, con el máximo del eclipse a las 20:11. Sin embargo, en La Rioja hay un matiz importante: la Luna no saldrá por el horizonte hasta las 20:31, ya iniciada la fase total y prácticamente en el momento de su punto álgido.

Esto significa que los riojanos no podrán ver el inicio de la totalidad, pero sí tendrán la oportunidad de contemplar un momento muy singular: la salida de la Luna ya eclipsada y teñida de rojo. El satélite aparecerá en el horizonte este-sureste en plena fase total, ofreciendo una visión impactante y poco habitual. El eclipse concluirá a las 21:56, cuando la Luna abandone por completo la sombra terrestre y recupere su brillo habitual.

Un eclipse lunar ocurre cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna llena, proyectando su sombra sobre ella. La atmósfera terrestre filtra la luz solar que llega al satélite: las longitudes de onda azules se dispersan, mientras que las rojas logran atravesar y teñir la superficie lunar con un tono cobrizo. De ahí surge la famosa Luna de Sangre, un fenómeno que combina ciencia y belleza en el cielo nocturno.

Dónde y cómo observarlo mejor

Este domingo, el cielo de La Rioja ofrecerá un espectáculo inolvidable: un eclipse de luna visible en todo su esplendor siempre que se busquen lugares abiertos, con horizonte despejado hacia el este y alejados de la contaminación lumínica. Colinas, viñedos y parajes naturales de las afueras de Logroño, la zona de La Grajera o los entornos rurales del valle del Iregua se perfilan como rincones perfectos para contemplar el fenómeno con calma y en contacto directo con la naturaleza.

Más allá de estos enclaves accesibles, la región cuenta con escenarios cargados de historia y de un magnetismo especial que invitan a observar el eclipse de una manera diferente. El dolmen de Trevijano, vinculado desde tiempos remotos a los ciclos solares y lunares, o la antigua ciudad celtíbera de Contrebia Leucade, donde los pobladores rendían culto a la luna con danzas, ofrecen no solo un cielo oscuro y limpio, sino también un marco simbólico que conecta el presente con las creencias de nuestros antepasados. También los yacimientos de icnitas de Cornago, Enciso e Igea —territorios que guardan la huella de los dinosaurios— suman un componente casi cósmico al momento.

Quienes prefieran espacios con un aire más legendario pueden acercarse al castillo de Cornago, vinculado a la poderosa familia de los Luna, o perderse en las dolinas del Jubera, donde la oscuridad y los sonidos naturales realzan la magia de la observación nocturna. El Parque Estelar de Laguna de Cameros, reconocido por la calidad de su cielo, y el Molino de Ocón, que recuerda la relación entre agricultura y ciclos astronómicos, completan una ruta de enclaves únicos. En cualquiera de ellos, el eclipse se convierte en algo más que un fenómeno astronómico: una experiencia cultural, natural y casi espiritual.

El eclipse total de Luna del 7 de septiembre será uno de los fenómenos astronómicos más destacados del año y no se repetirá otro igual visible desde España hasta finales de 2028. Para La Rioja, la circunstancia de que la Luna salga ya eclipsada añade un atractivo especial, casi poético: la primera visión del satélite esa noche será la de una esfera rojiza asomando por el horizonte.

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