Alfaro se viste de fiesta a partir de este jueves con el esperado chupinazo del 14 de agosto, que dará inicio a casi una semana de actos para todas las edades. Desde primera hora, la Plaza de España será el corazón de la celebración con la concentración de peñas y el repique de campanas tras el disparo del cohete a cargo la alcaldesa Yolanda Preciado y los pregoneros Unai Orradre Abad, Nacho García Ramón y Javier Vidorreta Izquierdo. La música, las charangas, los gigantes y cabezudos y el gran desfile de carrozas marcarán el ritmo de una jornada que culminará con conciertos y sesiones de DJs hasta bien entrada la madrugada.
El viernes 15, festividad de la Virgen, el programa madrugará con dianas y encierros, incluyendo un homenaje centenario y un espectáculo de recortes. Las calles se llenarán de vida con degustaciones solidarias, actividades infantiles y la imponente corrida de toros con Diego Urdiales, Alejandro Talavante y Fabio Jiménez. La música seguirá siendo protagonista, con jotas, conciertos y otra larga noche de fiesta en San Francisco.
El sábado 16, Día de los Patronos San Roque y San Ezequiel, arrancará con los tradicionales encierros y el solemne acto religioso, acompañado por la procesión y danzas locales. Habrá paellada popular, novillada sin picar, espectáculos familiares y el musical ‘La máquina del tiempo’. La noche promete emociones fuertes con fuegos artificiales, conciertos y actividades jóvenes que mantendrán el ambiente festivo hasta altas horas.
El domingo 17 será el Día de los Mayores, con homenajes, teatro familiar, degustaciones y encierros. Por la tarde y noche, las actividades jóvenes y los conciertos volverán a concentrar a vecinos y visitantes, en un ambiente donde la tradición y la música moderna comparten escenario.
La recta final, del lunes 18 al miércoles 20, ofrecerá más encierros, espectáculos taurinos, conciertos como el tributo a La Oreja de Van Gogh o Marlena, comidas populares, tardeos con DJs y actividades para peñas. El broche de oro llegará la noche del 20 de agosto con el simbólico “Entierro de la Cuba” y una última colección de fuegos artificiales, cerrando unas fiestas que combinan la esencia taurina, la música, la gastronomía y la participación popular.


