El proyecto municipal de apoyo a la conciliación de familias en dificultad social ha atendido en el último año a 82 familias y un total de 106 menores de entre 3 y 13 años. Este recurso, con un presupuesto anual de 123.721 euros, no solo facilita que padres y madres puedan compaginar sus responsabilidades laborales y familiares, sino que también ofrece a los menores un espacio seguro y enriquecedor donde potenciar su desarrollo personal y social.
La iniciativa se desarrolla durante el curso escolar en el CDM La Ribera y, en los meses de verano, en el Centro Cívico Lobete. Los horarios se adaptan tanto a días lectivos como a vacaciones, cubriendo franjas que van desde las 7:45 hasta las 20:30 horas en periodos no lectivos. A través de juegos, talleres y actividades educativas, el programa fomenta la participación activa de los niños y niñas, al tiempo que actúa como herramienta preventiva frente a situaciones de riesgo social.
Del total de familias participantes, el 82 por ciento son hogares con un único progenitor, la mayoría monomarentales. Además, 24 menores cuentan con necesidades educativas especiales derivadas de diagnósticos como TDAH, trastorno del espectro autista, discapacidad intelectual, retraso madurativo o hipoacusia profunda, entre otros. El servicio se convierte así en un apoyo fundamental, tanto para reforzar aprendizajes como para favorecer la socialización.
La concejala de Políticas de Familia, Servicios Sociales y Discapacidad, Patricia Sainz, ha subrayado que este recurso “es mucho más que un servicio de conciliación: es una inversión en igualdad de oportunidades para nuestros niños y niñas”. También ha destacado que el proyecto es un referente para los equipos técnicos de los centros sociales en la prevención y seguimiento de menores en situación de vulnerabilidad.


