«El que no salga a la calle es porque no quiere». Así han querido resumir las peñas lo que se viene por delante en Calahorra a partir de los próximos días. Con la llegada de agosto, Calahorra comienza a vibrar al ritmo de sus esperadas fiestas patronales. Aunque el chupinazo marcará oficialmente el inicio de los festejos, los actos arrancan desde estos primeros días de agosto con un programa cargado de propuestas culturales, deportivas y musicales para todos los públicos. Desde competiciones de baloncesto, pelota o fútbol, hasta concursos de zurracapote, teatro, conciertos y espectáculos infantiles, la ciudad se transforma durante semanas en un escenario lleno de vida y tradición.
Uno de los momentos más emotivos llegará el 16 de agosto por la mañana, con la tradicional imposición de pañuelos a los nuevos empadronados del último año. Una bienvenida simbólica que da paso, por la tarde, a otro acto clave: la coronación de los reyes de las fiestas y el reconocimiento a los Calagurritanos de Honor, que este año recae en Javier Hueto y la Asociación de Danzas Coletores de Calahorra, destacando su labor cultural en la ciudad. La implicación de las peñas es total, como explica el presidente de la Comisión de Peñas que esta año recae en el presidente de la Peña El Sol: “Todo se hace con cariño, para que los peñistas, los calagurritanos y quienes nos visitan disfruten de la calle como se merece”. Ellos preparan cada año decenas de actividades entre las que destaca el concurso de caretas que cada año llena el cupo de inscripciones en cuanto se sacan.
El día del chupinazo, además del tradicional cohete, estará animado desde las 10.45 por un DJ que pondrá música antes, durante y después del acto, enlazando con el desfile de carrozas. A partir de ese momento, Calahorra se convierte en una explosión de alegría, con seis encierros (uno por la tarde el día del chupinazo, dos por recorrido corto y tres por el largo), tres tardes de toros, y fuegos artificiales cada noche. En lo musical, destacan el homenaje a Mecano, los pasodobles de la Banda Municipal, el 20º aniversario de La Mundial, el esperado Festival de Charangas, la popular Orquesta Panorama, DJs en El Raso y un cartel de teatro con tres obras a lo largo de las fiestas.
Para los más pequeños y las familias, vuelve Gorgorito, con tres funciones a las 19 en la plaza Diego Camporredondo, en zona de sombra si el tiempo acompaña. También habrá salidas de gigantes y cabezudos, y concursos gastronómicos tan populares como los de paellas, tortilla de patata, pochas o lomo. Las degustaciones organizadas por las peñas, como la de careta o chuletillas, tienen tanta demanda que las inscripciones vuelan en cuanto se abren. Como resumen, el programa recoge cerca de 400 actos, y este año puede descargarse fácilmente a través de un código QR en los carteles repartidos por la ciudad.
El Club Taurino también suma propuestas: el 9 de agosto será el pregón taurino, acompañado de un encierro chiqui, una tauroquedada (un intercambio de cromos taurinos) y tertulias tras los festejos. Las peñas despliegan toda su creatividad. Philips organiza el Concurso de Zurracapote por cuadrillas, la carrera de barricas y la muestra del vino en Portales. Además, traen a Afónica Naranjo, una banda que reinterpreta grandes éxitos desde el punk-rock. Desde la Peña Moza, el tradicional concurso de lomo con pimientos vuelve a estar entre los favoritos, junto con espectáculos como Animal Party o los titiriteros, pensados especialmente para el público familiar.
La Peña Calagurritana organiza su clásico concurso de paellas, mientras que La Riojana traslada su popular concurso de tortilla de patata al Raso para que pueda participar más gente, además del campeonato de mus. Por su parte, Hambre impulsa el Festival de Charangas, con un día del peñista, del joven, del niño y del senior, además de sesiones de DJs con Discodelia y el concierto de Entre Líneas en su sede.
Lo dicen bien claro: «Da gusto tener unas fiestas así». Calahorra, un año más, se entrega a lo grande con un programa vibrante, diverso y pensado para llenar cada rincón de la ciudad de música, tradición, sabor y alegría. Las fiestas están a la vuelta de la esquina, y lo difícil será quedarse en casa.


