La empresa riojana b.Power Gen II SLU proyecta una nueva planta de biogás en Viana, concretamente en el polígono 19. Una construcción que no ha sido bien recibida entre los vecinos de esta localidad navarra ubicada a escasos 10 kilómetros de la capital riojana y que ya ha tenido su primera manifestación en contra. Decenas de personas se concentraron este jueves en la plaza de los Fueros del municipio para protestar por esta posible instalación.
La noticia, que se publicó el pasado 13 de junio en el Boletín Oficial del Navarra, ha generado desconfianza y preocupación entre la población, derivando en la creación de una plataforma para crear adhesiones y presentar alegaciones después de organizar una reunión para abordar el proyecto. Lamentan la «falta de información y transparencia» que existe en torno a esta instalación que implicará gestionar un volumen anual de 124.500 toneladas de residuos.
Residuos procedentes en su mayoría de purines y estiércoles procedentes de explotaciones ganaderas, así como de residuos de industria láctea y bebidas alcohólicas, aguas residuales,… La gestión de estas materias supondría, según la Fundación Sustrai Erakuntza, «una circulación diaria de entrada y salida de 26 camiones de 25 toneladas, con la emisión contaminante que ello implica. Esta planta va a generar biometano y CO2 para la venta, así como digestato, un residuo fertilizante que supone el 80 o 90 por ciento de los residuos gestionados».
En el pleno del próximo del 17 de julio habrá una moción presentada por el partido Geroa Bai con la que se instará al Ayuntamiento de Viana a que presente alegaciones al procedimiento de Autorización Ambiental Integrada para frenar el desarrollo de dicha planta.
Cabe recordar que esta misma empresa proyecta cuatro plantas de biogás en Sorzano, Hervías, Cervera del Río Alhama y Pradejón. Municipios que, sin embargo, coinciden en el impacto positivo a nivel socioeconómico que dejarían estas instalaciones en sus núcleos poblacionales.
El biogás es un gas renovable, compuesto principalmente por metano y dióxido de carbono, que se genera a partir de la descomposición de residuos orgánicos —especialmente agrícolas y ganaderos— en un entorno sin oxígeno, un proceso conocido como digestión anaerobia. Este gas puede utilizarse para producir electricidad, calor o como combustible, reduciendo así la dependencia de combustibles fósiles y minimizando las emisiones de gases de efecto invernadero. Además, durante este proceso se genera el mencionado digestato, que puede utilizarse como fertilizante orgánico, reduciendo el uso de abonos químicos y mejorando la salud del suelo.


