Si los riojanos no teníamos suficiente con la falta de conexiones ferroviarias y un aeropuerto que, al menos hasta ahora, no da un servicio efectivo a la comunidad, ahora se suma un nuevo y alarmante dato: sus carreteras están entre las peores del país. Según el último informe de la Asociación Española de la Carretera (AEC), el 41 por ciento de las vías riojanas presentan un deterioro muy grave, el porcentaje más alto de toda España. A esto hay que añadir que, además, un 20 por ciento tiene un estado catalogado como grave.
En total, más de la mitad de la red riojana necesita una actuación urgente. Para ser exactos, 683 kilómetros requieren intervención en menos de un año, y otros 345 en un plazo de menos de cuatro.
La AEC ha calificado este momento como el peor de la historia reciente para las carreteras españolas, y las riojanas no son una excepción. Y es que, a nivel nacional, el 52 por ciento de la red viaria necesita mejoras: un 32 por ciento se encuentra en deterioro muy grave y otro 20 por ciento en grave, lo que sitúa a La Rioja varios puntos por encima de la media nacional.
El estudio marca un antes y un después en la forma de evaluar el estado de las carreteras. Por primera vez, en lugar de emplear solo inspecciones visuales, se ha utilizado una metodología digital basada en captación dinámica de imágenes y análisis con Inteligencia Artificial. Esta tecnología ha permitido observar los daños con una altísima resolución, sobre una muestra de 4.000 kilómetros repartidos por todo el país, diez veces mayor que en anteriores análisis.
La conclusión es clara: La Rioja necesita una inversión urgente de 226 millones de euros para poner a punto sus carreteras. Si se analiza el gasto por kilómetro, el dato también asusta: 123.776 euros por kilómetro, por encima de la media nacional, que es de 117.493 euros.
A nivel estatal, el informe cifra en 13.491 millones de euros el coste necesario para poner a punto toda la red de carreteras, repartidos entre la Red del Estado (4.721 millones, un 53 por ciento más que en 2022) y la Red Autonómica y Foral (8.770 millones, un 37,6 por ciento más que hace dos años).


