Un total de 17 niños -11 en la escuela infantil de Arnedo y 6 en la escuela infantil de Quel- se han quedado sin plaza para el próximo curso. La situación afecta a familias de ambos municipios, ya que anteriormente el centro de Quel también acogía alumnos de Arnedo. Algo que actualmente ya no es posible por el crecimiento de la población en ambos municipios. A estos casos se sumarán además los bebés que nazcan de aquí a final de año, que obviamente tampoco tendrán plaza, lo que podría agravar aún más la situación de familias que tendrán que tirar en su mayoría de excedencias, de abuelos o de escuelas en municipios que o cobran los servicios (como la de Autol) o a una distancia mayor de su municipio.
Ante esta realidad, la alcaldesa de Arnedo, Rosa Herce, ya ha propuesto al Gobierno de La Rioja una solución provisional: utilizar aulas disponibles en los colegios públicos La Estación y Antonio Delgado Calvete para acoger a los niños de 2 a 3 años logrando así liberar plazas en la actual escuela infantil para los más pequeños. «Es una medida para facilitar la conciliación mientras se construye la ampliación a la que se ha comprometido el Gobierno, que si todo va bien, estará lista en dos años», explica Herce, agradeciendo la colaboración de los equipos directivos de ambos centros.
La regidora ha recordado a NueveCuatroUno que el presidente de La Rioja, Gonzalo Capellán, anunció hace unas semanas que la ampliación de la escuela infantil de Arnedo sería una prioridad. El Gobierno regional planea realizar esta actuación en un solar contiguo al actual centro, pero los plazos administrativos hacen imposible resolver el problema de inmediato. «No se puede ofrecer educación gratuita de 0 a 3 años sin aumentar las plazas», insiste la alcaldesa, que entiende que esta medida intermedia podría solucionar el problema de muchas familias en estos momentos.
La alcaldesa ha señalado que ha trasladado la propuesta al director general de Gestión Educativa quien se comprometió a estudiarla con su equipo. «Esperamos que el Gobierno lo haga con cariño. Muchas familias no tienen abuelos que cuiden a los niños, y nadie debería tener que elegir entre trabajar y tener hijos».


