El bajón de temperaturas y el cielo nublado han truncado la apertura de las piscinas en Logroño prevista para este domingo. Ese momento que muchos califican como el inicio simbólico del verano se ha visto frustrado por las condiciones meteorológicas de la jornada.
Todo estaba a punto. Las instalaciones estaban listas: el agua tratada, el césped cuidado, las sombrillas abiertas. Faltaba, sin embargo, lo más importante: la sensación de verano. Así que pocos han sido los valientes que se han acercado a darse ese primer baño del año, mientras que la mayoría ha desechado el plan ante unas temperaturas suaves que apenas han superado los veinte grados en la capital.
Un grupo de familias abandonaba las instalaciones de La Norias pasadas las 19:30 horas de este domingo. La idea era celebrar un cumpleaños en las piscinas, pero solo los más pequeños se han atrevido a ponerse el bañador y meterse al agua. «No ha venido casi nadie hoy, así que hemos estado muy tranquilos, aunque es verdad que el tiempo no ha acompañado para nada».
Si bien desde Las Norias no han compartido los datos exactos, sí afirman que la afluencia de gente no ha sido la esperada para el primer día, culpando a la climatología adversa, más parecida a un día de primavera que a uno de verano.
A pesar de este gran comienzo, la inminente subida de temperaturas (este lunes ya se superarán los 30 grados) permitirá a los logroñeses y logroñesas disfrutar de la tan ansiada temporada de piscinas.


