La tarde de este miércoles ha dejado estampas invernales en pleno junio en numerosos municipios riojanos. Localidades como Navarrete, Nalda o Panzares han recibido una intensa descarga de granizo, en algunos casos con tal fuerza que ha cubierto calles, tejados y campos en pocos minutos. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado la alerta naranja por tormentas, que se ha extendido rápidamente por toda la comunidad.
Las tormentas han llegado bien cargadas: mucha agua, granizo abundante y rachas de viento tan fuertes que han hecho volar mobiliario urbano, ramas e incluso señales en algunas carreteras secundarias. El fenómeno ha afectado tanto a zonas rurales como urbanas, con especial impacto en las vías de comunicación y en la actividad agrícola, aún pendiente de evaluar con detalle.
Desde la Delegación del Gobierno en La Rioja se ha emitido una advertencia de precaución especialmente dirigida a las áreas de Logroño, Calahorra y Arnedo, por la posibilidad de que nuevas tormentas descarguen en las próximas horas. Aun así, se insiste en que este tipo de fenómenos son erráticos, con trayectorias imprevisibles, lo que complica su seguimiento y gestión.
El riesgo de pedrisco se mantiene muy elevado, por lo que se recomienda evitar desplazamientos innecesarios, asegurar objetos en balcones y terrazas, y estar atentos a la evolución meteorológica. La inestabilidad continuará al menos hasta la medianoche, según las previsiones de la AEMET.


