Será cosa de las lluvias de esta primavera, o de que las tormentas revuelven hasta a los bichos más discretos, pero el campo riojano anda más animado que nunca. Que se lo digan a unos viticultores de Nájera que, este miércoles, se han topado con una visita inesperada entre las viñas: una culebra de escalera, tan campante… ¡subida a una cepa!. «Suelen estar en los ribazos pero encima de la cepa, ni mi padre que es muy mayor y lleva toda la vida en el campo lo había visto nunca, barruntaría que iba a llover».
Lo curioso no fue solo verla ahí como si fuera lo más normal del mundo, sino su carácter: nada de posar para la cámara. En cuanto el viticultor sacó el móvil para grabar la escena, la culebra se ha lanzado con ganas. Por suerte, la culebra de escalera (el ejemplar que se han encontrado) no es venenosa. Puede ser algo brusca si se siente amenazada, pero su mordedura no supone peligro para los humanos. Aun así, la escena ha dejado claro que, este año, hasta las cepas tienen quien las vigile… y con muy malas pulgas.


