La Rioja cuenta con una nueva casa que surge con el objetivo de fomentar la cultura riojana en el mismo corazón de Zaragoza. Este miércoles, 21 de mayo, se ha creado la junta directiva del Centro Riojano de Zaragoza, se han aprobado los estatutos, y se ha levantado el acta fundacional de este nuevo espacio físico y sentimental para los riojanos que viven en Zaragoza. La sede, como no podía ser de otra manera, está ubicada, «de forma temporal», tal y como ha indicado su nuevo presidente José Luis Blanco, en el Bar el Champi ZGZ de la calle El Tubo, centro gastronómico maño, hermanado con La Laurel.
Este emblemático bar se encuentra en la calle de la Libertad, 16, de la capital maña. Este bar se ha ganado una sólida reputación por su especialización en una única tapa: los pinchos de champiñones al ajillo, servidos sobre pan y coronados con una gamba, todo ello bañado con su aderezo secreto, un símbolo para los riojanos, que se ‘destetan’ en El Soriano o El Ángel de La Laurel. Ahora, en Zaragoza, será el punto de encuentro de los riojanos que viven en Zaragoza.

«Es la culminación de un proceso que comenzó hace tiempo, cuando desde el Ayuntamiento de Zaragoza nos contactaron para indicarnos que sólo había tres regiones sin casa regional: Baleares, País Vasco y La Rioja», recuerda Blanco. «Y desde el Consistorio nos señalaron que había que buscar una solución por la importante relación que existe entre La Rioja y Aragón». Deuda pendiente que queda resuelta desde este 21 de mayo.
Firmada el acta fundacional, la documentación será remitida al Gobierno de La Rioja para que dé oficialidad a este importante rincón de la cultura riojana en tierras aragonesas. «Es imposible saber cuántos riojanos hay en Zaragoza y Aragón, pero aquí estamos para todos los que quieran participar». El presidente del nuevo Centro Riojano de Aragón explica que se ha acordado dos tipos de socios: «Por un lado, los socios ordinarios, riojanos y descendientes directos de riojanos, y luego los socios simpatizantes, para aquellos que sin ser riojanos sienten nuestra tierra de forma muy cercana». Todos tienen derecho a voto para a partir de ahora ir desarrollando proyectos, actividades que doten de vida a la riojana en Zaragoza.
«Ya tenemos cincuenta preinscripciones», ha apuntado José Luis Blanco, que ha ubicado el Centro Riojano de Zaragoza en un bar en el que se hacen solo champiñones a la plancha coronados por una gambita. No parece mal inicio. Así es la vida a la riojana. ¡Qué suerte tiene Aragón!


